domingo, 24 de abril de 2011

SAUL BASS. EL ARTE DE LOS TÍTULOS DE CRÉDITO


Si alguna vez habéis escuchado a alguien decir en el cine o ante el televisor: “no te has perdido nada, hasta ahora sólo han salido los letreros”, es que los títulos de crédito de esa película no eran de Saul Bass.

Saul Bass (1920-1996) nació en el barrio neoyorquino del Bronx. Estudió diseño gráfico en esta ciudad y en 1946 se trasladó a la costa Oeste, donde comenzó a trabajar en el Departamento de Publicidad de la Warner en Hollywood.

Allí, en 1952, crea su propia empresa, “Saul Bass & Associates”, y en 1954 conocerá al director Otto Preminger, quien le encargará el diseño del cartel de su película “Carmen Jones”. Cuando Bass le presentó su propuesta, Preminger quedó tan gratamente impresionado que le propuso elaborar los títulos de crédito del film, comenzando así una larga e innovadora trayectoria en este campo, hasta entonces completamente secundario y casi prescindible.

Al año siguiente llevaría a cabo también la imagen publicitaria y los créditos de una nueva película de Preminger, “El hombre del brazo de oro”, donde Frank Sinatra interpretaba a un músico de jazz adicto a la heroína. Aquí será donde Bass se revelará definitivamente como el gran revitalizador del género, incluyendo unos títulos de crédito animados, con autonomía propia dentro del film, creando un estilo personal que será identificable a lo largo de toda su carrera.
Hasta la llegada de Bass, los créditos de las películas eran poco más que una obligada y rápida enumeración del personal artístico y técnico que intervenía en la misma, con un listado en imagen fija sobre un fondo, que era lo que se encargaba a los diseñadores gráficos, o, como mucho, sobreimpresos con el comienzo de la acción. Con Bass, el inicio de una película da un giro radical y los créditos pasan a convertirse en un acontecimiento en sí mismos, una pequeña obra de arte autónoma, cargada de fuerza visual y estética, que anuncia con personalidad propia, la de su autor gráfico (que por primera vez aparecerá acreditado), lo que se va a ver a continuación. Bass afirmaba que el objetivo de los créditos debía ser simbolizar y sintetizar la historia que introducían, y él lo consiguió de forma maestra.

Para ello, además, se potencia otro elemento capital cual es la banda sonora. La música, en esos breves minutos que duran los títulos de crédito, se integra en perfecta armonía con las imágenes y contribuye a describir, a modo de obertura, el espíritu íntimo de la historia que se nos va a narrar.

La colaboración de Bass y Preminger alcanzaría su cénit en 1959, con “Anatomía de un Asesinato”. Una obra destacadísima tanto desde el punto de vista cinematográfico como del diseño de los títulos de crédito, donde la creación de Bass, con la silueta de un cadáver construyéndose al ritmo de la estupenda música de Duke Ellington, nos deja uno de los mejores momentos del género:


video de sutcud

Un año antes, Saul Bass había iniciado otro fructífero tándem con otro gran director, Alfred Hitchcock, con quien trabajaría en tres obras maestras del mago del suspense, “Vertigo” (1958), “North by Northwest” (Con la muerte en los talones) (1959), y “Psicosis” (1960).

Saul Bass creará para “Vertigo” unos hipnóticos títulos que, ya desde el primer fotograma, nos introducen en el mundo de obsesiones y miedos del protagonista. Para ello cuenta con el inmejorable complemento de una banda sonora de Bernard Herrmann maravillosamente construida, con unas obsesivas notas del arpa, las bruscas apariciones de los metales y las cuerdas cincelando un vaivén de ascensos y descensos en la partitura, que nos sumergen en esa espiral vertiginosa que Bass hace surgir visualmente de una pupila y que, en un momento dado, invierte el sentido del giro para devolvernos de nuevo a la visión del ojo con el nombre de Alfred Hitchcock en él:


video de ilgattapardo

Su colaboración con Alfred Hitchcock en “Psicosis” parece que se extendió más allá de los sensacionales títulos de crédito que abren la película y alcanzó el diseño del story board de la escena de la ducha. Todavía permanece viva la polémica acerca de si Saul Bass se limitó a diseñar los planos a filmar en un papel o en realidad fue el encargado de dirigir su rodaje, cosa que Hitchcock siempre negó.

Algunas otras creaciones suyas dignas de mención fueron, por ejemplo, “La vuelta al mundo en 80 días” (1956), con la célebre música de Victor Young de fondo, o este espectacular comienzo de “Walk on the wild side” (1962):


O “Buenos días tristeza” (1958), “Horizontes de Grandeza” (1958), u “Ocean’s Eleven” (La cuadrilla de los once) (1960):


video de sutcud

O “Éxodo” (1960), “West Side Story” (1961), “El mundo está loco, loco, loco” (1963)...

Pero su trabajo en el mundo del cine no se limitará sólo al diseño de carteles y títulos de crédito. Dirigió varios cortometrajes, labor por la que llegaría a obtener un Oscar en 1968 por su corto titulado “Why Man Creates”. Y también dirigió un largometraje, “Phase IV”, una interesante historia de ciencia ficción que sin embargo pasó sin pena ni gloria por las pantallas.

En 1980 anunció su retirada del cine, no sin antes dejarnos el excelente trabajo con que se inicia el mítico film de Ridley Scott “Alien”. A partir de este momento se centrará en su trabajo de diseñador gráfico donde será el responsable de logos e imágenes corporativas de empresas como United Airlines, Minolta, Bell, AT&T, Kleenex o Warner Communications, y en 1984 será el encargado de diseñar el póster de los Juegos Olímpicos celebrados en la ciudad de Los Ángeles.

El director de cine James L. Brooks reclamará en 1987 los servicios de Saul Bass para elaborar los créditos de “Al Filo de la Noticia” (Broadcast News), iniciando de este modo el diseñador neoyorquino una segunda etapa en este campo, donde regresará acompañado por su esposa Elaine, que estará marcada por su amistad con Martin Scorsese, con quien colaborarán en cuatro títulos memorables: “Goodfellas” (Uno de los nuestros) (1990), “El Cabo del Miedo” (1991), “La Edad de la Inocencia” (1993) y “Casino” (1995), que sería a la postre su último trabajo, dejando para siempre en nuestra retina el recuerdo de ese poderosísimo comienzo en el que el cuerpo de Robert de Niro salta por los aires tras explotar su coche y permanece flotando entre el fuego mientras los títulos de crédito se suceden a los sones del impresionante Coro “Wir setzen uns mit Tränen nieder” de “La Pasión según San Mateo” de J.S.Bach.

Lamentablemente, no he podido encontrar en youtube el video del inicio de “Casino” (*), así que finalizaré con otro de los grandes trabajos de este maestro del diseño, como es “Espartaco” (1960), la película dirigida por Stanley Kubrick. Saul Bass hace aquí de nuevo ostentación de genialidad y, fiel a su propio lema de “sintetizar y simbolizar”, consigue resumir con una enorme sobriedad el drama épico que vendrá a continuación. Si observamos cada uno de los motivos que acompañan los nombres del reparto, veremos cómo Kirk Douglas-Espartaco es representado por una mano con el puño cerrado sujeta por una cuerda anudada, Jeanne Simmons-Davinia es una mano femenina sujetando un ánfora, Laurence Olivier-Craso es un águila y John Gavin-Julio César es una espada que va descendiendo hasta encontrarse con otra, momento en el que aparece el título de la película, "Espartaco", simbolizando así esa lucha por la libertad y contra el poder de Roma. Todo ello acompañado por la impecable banda sonora de Alex North, en una de sus más inspiradas partituras:


video de sutcud

(*) Gracias a la ayuda de los amigos Joaquim y José Luis añado estos otros dos videos imprescindibles del buen hacer de Saul Bass. Se trata de los títulos de crédito de "West Side Story" y "Casino":

video de reklamtuning

10 comentarios:

  1. Una maravilla de post y es que el arte de Bass era muy agradecido, pero ya me perdonarás si te digo que faltaba este:

    [youtube http://youtu.be/C36llSobVHc]

    Para mi, casi el mejor de sus trabajos, en una película que adoro.

    ResponderEliminar
  2. Era un momento genial cuando ya empezabas a disfrutar de la peli antes de que empezase, y como no estabas metido en la historia tenías más conciencia de lo bonito que era el cine. Y este señor, un artista, y menuda la lista de buenísimas películas en las que trabajó. Por cierto, sin ayuda de la informática.

    Por tocar las narices he mirado a ver si también era él el autor de los títulos de “Siete días de Mayo”, pero no, de modo que no puedo poner ni un reparo a esta estupenda pagina.

    Ignoro si los pobretones de blogspot pueden poner videos de vimeo, pero aquí dejo el enlace a uno con los títulos de Casino con mucha calidad de imagen aunque interrumpiendo al final a Bach criminalmente.

    http://www.vimeo.com/14402465?ab

    Recuerdos a su señora madre a la que sigo muy agradecido por su información como a Vd por sus admirables trabajos.

    ResponderEliminar
  3. Un post precioso, Atticus.
    Y es que Saul Bass, con ese nombre tan artístico tenía que ser bueno. No sólo son magníficos sus títulos, sino también los carteles derivados de ellos. Y lo bien que enlazaban con la primera escena.
    Debería existir el Óscar al diseño gráfico de las pelis, él se hubiera llevado un montón.
    Una buena película debe contar con una cuidadosa imagen gráfica y con Bass se crea un punto de inflexión.
    Ha sido muy imitado y/o homenajeado. Véase los créditos de Gatti o Mariné en las pelis de Almodóvar o el cartel de Átame, calcadito al estilo del primer Bass.

    ResponderEliminar
  4. Gran post sobre un gran artista. Me maravilla como podía mantener un estilo tan personal y reconocible y a la vez hacer que los títulos se integraran perfectamente en películas tan dispares entre ellas.

    ResponderEliminar
  5. Joaquim: No sólo te perdono, sino que he procedido a incluir el video de los créditos de "West Side Story" que, efectivamente, es uno de los mejores trabajos de Bass. Y la película también es una de mis debilidades. Gracias.

    José Luis: Mil gracias por el aporte. Parece que sí he podido insertarlo.
    Me parece muy interesante tu precisión de "sin la ayuda de la informática". Efectivamente todo esto se hacía con medios que hoy pueden parecer prehistóricos y rudimentarios, lo que valora mucho más el trabajo de estos artistas.

    Kalamar: Una buena imagen gráfica puede hacer incluso que se vendan bien productos infumables.
    Bass fue un innovador sin parangón en este campo y sus imitadores, más bien seguidores, son legión. Posiblemente sea una de las figuras del mundo del cine que más influencia ha tenido en lo que ha venido después.
    El argentino Juan Gatti en España, efectivamente, es un ejemplo de un creador muy relevante, deudor de Bass.
    Otros artistas con trabajos interesantísimos que, en el fondo, beben de las fuentes de Bass son, por ejemplo: David H. DePatie y Friz Freleng (La Pantera Rosa), Maurice Binder (Saga James Bond), Kyle Cooper (Seven) o Thierry Kuntzel y Agnès Deygas en sus fantásticos créditos de "Catch me if you can" de Spielberg.

    Titus: Eso mismo que dices pensé cuando estaba recopilando los videos del post, hay que ver lo diferentes que son las películas y lo similar que es la huella del creador de sus títulos. Hay que ser un auténtico maestro para conseguir eso.

    ResponderEliminar
  6. Recuerdo cuando hace años me enteré de que estas cabeceras no eran de director! Entonces supe de Saul Bass a quin tú, Atticus, rindes un perfecto y admirado homenaje en tu post.
    No creo haber visto citada una de mis cabeceras predilectas de todos los tiempos, la de Walk on the wild side de 1962 que aquí se llamó La gata negra y Black Cat en ignoro qué paises anglófonos. Curiosamente el título La gata negra nace de la inquietante y genial cabecera que diseñó Saul Bass, ese felino negro de mirada diabólica dibujando sinuosamente su violento encuentro con otro animal. La película, ya sabes, era de Edward Dmytrik y yo siempre pensé que la magnífica cabecera era, por sí sola, una película. Titus lleva mucha razón en lo referente a cómo se fusionaba el estilo Bass, tan dúctil y personal, con el del director y la música consiguiendo ese todo que nos ha hecho amar el cine.
    Enhorabuena, Atticus!

    ResponderEliminar
  7. Glòria: No has visto citada esta película por culpa de los misterios de Blogger. Porque te juro que estaba mencionada, pero, al editar, voló.
    Los créditos de "Walk on the wild side" son estupendos, con esa gata paseándose elegantemente entre tuberías hasta su brutal encuentro con el gato blanco, y con la música de Elmer Bernstein de fondo:

    http://youtu.be/Bf7zZJCON6E

    La película, una curiosidad bastante atrevida para la época (1962), con prostitución y lesbianismo algo más que insinuado, y un reparto muy interesante.

    ResponderEliminar
  8. No sóc gaire aficionat al cinema, i gens entès: Em sonen uns quants noms de directors i d'artistes i para de comptar, tant és així que he vist pel·lícules sense haver-me adonat de la música, ja que dec estar més pendent de la trama que de cap altra cosa, i és per això que he trobat interessantíssim el teu post. De debò que intentaré fixar-me a partir d'ara amb els títols de crèdit.

    ResponderEliminar
  9. Hoy se celebra el 93 aniversario del natalicio de Saul Blass. Buen momento para recordarlo leyendo el post más completo que he visto. Gracias Atticus por ilustrarnos.

    ResponderEliminar
  10. Gracias a ti por tu visita y tu comentario.

    ResponderEliminar