domingo, 23 de septiembre de 2018

PREMIOS HELGA DE ORO 2018. LOS GANADORES


Los seguidores de este blog se han vuelto a pronunciar y ya tenemos ganadores de los Helga de Oro 2018. Ante todo, os agradezco a todos los que habéis participado en esta tontería que os hayáis tomado la molestia de dejar vuestro voto. Este año, además, la participación ha sido la mayor desde que inicié estas votaciones allá por 2009 y más de 100 personas se han manifestado. Como digo siempre, el único objetivo de los premios es, dentro de la modestia de lo que no es más que un blog personal, ofrecer un retrato, más o menos fiable, de cuál es la opinión del público de Les Arts respecto a los espectáculos que se ofrecieron la pasada temporada.

Atendiendo al resultado de la votación parece bastante claro que la producción más exitosa de las que pasaron por Les Arts la temporada 2017/2018 fue Peter Grimes, que además del premio al mejor espectáculo, se ha llevado también los correspondientes a mejor dirección escénica, mejor dirección musical y mejor tenor. La Damnation de Faust ha obtenido dos galardones, los de mejor bajo/barítono y mejor mezzosoprano; e Il Corsaro se lleva el de mejor soprano.

Los premiados de este año han sido:

Helga de Oro 2018 a la mejor dirección escénica: Willy Decker por Peter Grimes

La victoria en esta categoría del trabajo de Willy Decker ha sido incontestable y pienso que es la justa ganadora, aunque, personalmente, considere que la labor de Damiano Michieletto en La Damnation de Faust merecía también un especial reconocimiento pese a que hubiese una parte del público que no acabara de entender la propuesta y rechazase frontalmente la peculiar visión que ofreció de la obra de Berlioz. En cualquier caso, pienso que, más allá de que se contacte mejor o peor con el público, ambas producciones son ejemplo de la inteligencia creativa y la calidad que a muchos nos gustaría que fuese el referente de las direcciones escénicas que se ofreciesen en Les Arts. Más atrás ha quedado el trabajo de Marco Arturo Marelli para Don Carlo.
Willy Decker (Peter Grimes): 45 votos
Damiano Michieletto (La Damnation de Faust): 27 votos
Marco Arturo Marelli (Don Carlo): 12 votos

Helga de Oro 2018 a la mejor dirección musical: Christopher Franklin por Peter Grimes

Confieso que cuando abrí las votaciones en el apartado de mejor director musical no tenía la más mínima idea de por dónde pudieran ir las preferencias de los votantes este año. Finalmente me he encontrado con una pugna muy reñida entre los dos primeros clasificados que, francamente, no me esperaba. La victoria ha recaído en el norteamericano Christopher Franklin por su trabajo en Peter Grimes. Al haber asistido a todas las funciones de la ópera de Britten puedo decir que desde el estreno a la última representación fue mejorando progresivamente la labor de dirección de Franklin y los resultados finales fueron realmente satisfactorios. En segunda posición ha quedado Ramón Tebar por su Don Carlo, siendo el candidato al que ha ido mi voto, habiendo llevado a cabo un trabajo que considero muy relevante, pese a que quedase enmascarado en una producción muy irregular. También me ha sorprendido que Roberto Abbado haya quedado tan alejado de los otros dos nominados.   
Christopher Franklin (Peter Grimes): 34 votos
Ramón Tebar (Don Carlo): 31  votos
Roberto Abbado (La Damnation de Faust): 19 votos

Helga de Oro 2018 al mejor tenor: Gregory Kunde (Peter Grimes)

Otra categoría en la que ha existido una sorprendente igualdad ha sido la de mejor tenor. Cuando comenzaron las votaciones, el finalmente ganador Gregory Kunde estuvo bastante tiempo con más del 90% de los votos recibidos, pero repentinamente comenzó a registrarse una explosión de votos dirigidos a Celso Albelo, la mayor parte de las veces sin que el votante se pronunciase más que en la categoría de tenor, llegando a igualar a Kunde y manteniendo la pelea hasta el último momento. A partir de este hecho fue cuando cambié la configuración de la encuesta, obligando a acceder iniciando sesión de Google, para evitar que una sola persona fuera la responsable de una avalancha de votos. Sin apenas reconocimiento ha quedado el buen trabajo de Michael Fabiano en Il Corsaro, pese a que yo pensaba que sería el gran oponente de Kunde.
Gregory Kunde: 53 votos
Celso Albelo: 45 votos
Michael Fabiano: 7 votos

Helga de Oro 2018 al mejor bajo/barítono: Rubén Amoretti (Méphistophélès en La Damnation de Faust)

Es innegable el impacto que causó en el público de Les Arts la actuación de Rubén Amoretti en La Damnation de Faust. A la salida de cada función, más allá de los comentarios sobre la rareza de la puesta en escena, las buenas voces o el maravilloso coro, quien concentraba una unánime admiración era el bajo burgalés por su increíble derroche de sabiduría escénica y conexión con la platea. Si analizamos académicamente su rendimiento vocal podríamos sacar más pegas, pero el conjunto de su labor fue sensacional y, finalmente, ha tenido chupada la victoria en esta categoría. En segundo lugar ha quedado el Felipe II de Alexánder Vinogradov y cerrando la clasificación el estadounidense Robert Bork, quien yo esperaba que quedase en mejor posición.
Rubén Amoretti: 42 votos
Alexánder Vinogradov: 26 votos
Robert Bork: 16 votos

Helga de Oro 2018 a la mejor soprano: Kristina Mkhitaryan (Medora en Il Corsaro)

Si en las categorías de mejor director musical y mejor tenor ha existido una gran igualdad, en la de mejor soprano casi se ha rozado la foto finish y la victoria se ha resuelto por apenas dos votos. La norteamericana Leah Partridge, Ellen Orford en Peter Grimes, ha atraído las preferencias de un gran número de votantes y ha estado a punto de dar la sorpresa llevándose una victoria que finalmente ha ido a parar a mi indiscutible favorita, la soprano rusa Kristina Mkhitaryan, que, pese a la brevedad de su papel en Il Corsaro, dejó entrever una técnica y facultades que muy probablemente la conviertan en breve plazo en una cantante presente en los principales teatros del mundo. En tercera posición, aunque tampoco muy alejada de las dos primeras, ha quedado valorada la Tosca de la armenia Lianna Haroutounian.
Kristina Mkhitaryan: 32 votos
Leah Partridge: 30 votos
Lianna Haroutounian: 20 votos

Helga de Oro 2018 a la mejor mezzosoprano: Silvia Tro (Marguerite  en La Damnation de Faust)

Y si hablaba de posible sorpresa en la categoría de mejor soprano, pienso que podría calificarse de sorpresa confirmada la victoria de la valenciana Silvia Tro, sin que ello suponga en modo alguno cuestionar sus méritos, que los hay y muchos, pues llevó a cabo una espléndida recreación de Marguerite en La Damnation de Faust; pero, sinceramente, el impacto causado por la rusa Margarita Gritskova, como Sesto en La clemenza di Tito, pensaba que conseguiría llevarse de calle la victoria en este apartado. Quizás el que menos personas viesen esa Clemenza, al tratarse de sólo dos funciones y en el infecto Auditori, haya condicionado algo la votación final. Mucho más atrás ha quedado Violeta Urmana que ante las dos competidoras lo tenía realmente complicado.
Silvia Tro: 40 votos
Margarita Gritskova: 31 votos
Violeta Urmana: 13 votos

Helga de Oro 2018 al mejor espectáculo de la temporada: Peter Grimes

La victoria más incontestable de todas es la de la ópera de Benjamin Britten Peter Grimes como mejor espectáculo de la temporada, obteniendo más del 60% de los votos. Esto sí que no ha sido una sorpresa, pues esta veterana producción del Teatro de La Monnaie de Bruselas ahora adquirida por el Palau de les Arts, ha sido claramente el espectáculo más brillante y completo del año, uniéndose una magnífica dirección escénica ideada por Willy Decker, la eficaz dirección musical de Christopher Franklin, un Cor de la Generalitat superando todas las expectativas, auténticamente sublime, y un equipo vocal muy homogéneo y adecuado, destacando el carismático Grimes que compuso Gregory Kunde. Ojalá que esta victoria unánime haga reflexionar a los actuales gestores de Les Arts y se dé continuidad a la programación de óperas de Britten que, pese a que no tengan el tirón inicial de taquilla de los Verdi o Puccini, año tras año han acabado obteniendo el reconocimiento del público.
Peter Grimes: 53 votos
La Damnation de Faust: 24 votos
Don Carlo: 11 votos

Pues hasta aquí los premios del blog de este año. Como siempre repito, espero que dentro de doce meses podamos seguir premiando lo bueno que nos ofrezca el presente ejercicio operístico que se inicia el próximo día 17 de octubre con la Turandot que abrirá la pretemporada y de la que espero poder escribir aquí.

Gracias de nuevo a todos los que habéis participado. 

domingo, 16 de septiembre de 2018

PREMIOS HELGA DE ORO 2018. LAS CANDIDATURAS


Tras el parón veraniego y antes de que se inicien las representaciones de las próximas pretemporada y temporada operística 2018/2019 en el Palau de les Arts, traigo como siempre a este blog los absurdos y ficticios premios Helga de Oro, con los que los lectores del blog, mediante votación, designan lo que más les ha gustado de entre lo que se ha visto y escuchado en Les Arts la temporada anterior.

Como digo siempre, yo soy el único responsable de que las tres candidaturas preseleccionadas en cada una de las diferentes categorías, sean las que son. Como Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como (con perdón). Sé que siempre se discute alguna presencia o ausencia, ya que sólo mi discutible criterio es el que ha motivado la selección, aunque creo que los/as mejores de todas las categorías sí están presentes.

La encuesta para que podáis votar y elegir a los premiados de la temporada 2017/2018, se encuentra al final de esta entrada y estará disponible hasta las 18:00 horas del próximo domingo 23 de septiembre. Podéis votar a todas o sólo a alguna de las categorías y, dentro de ellas, tan sólo a un candidato.

También, antes de que venga el típico listo a decirme que por qué se llaman Helga los premios o por qué no le cambio el nombre, dejo constancia de que les puse su denominación en 2009 aludiendo a la entonces directora artística y, total para la trascendencia que tienen, no me apetece andar cambiando nombres.

Bueno, pues este año los finalistas a los premios Helga de Oro 2018 son:

Mejor dirección escénica
En este apartado, a diferencia de años anteriores, creo que ha habido producciones realmente interesantes. La terna entre las que os tocará elegir está formada por: el trabajo del suizo Marco Arturo Marelli para la producción de la Deutsche Oper de Berlín del verdiano Don Carlo que abrió la temporada pasada y que fue objeto de una puesta en escena que, pese a sus cosicas, funcionó razonablemente bien; la sensacional labor del reputado director alemán Willy Decker para Peter Grimes, en una producción del Teatro de La Monnaie de Bruselas tan antigua como eficaz, en la que destaca sobre todo el impecable trabajo de dirección de actores y movimiento escénico y que parece que ha sido adquirida como propia por el Palau de les Arts; y el controvertido pero inteligentísimo y detallista trabajo de Damiano Michieletto en la producción de La Damnation de Faust que cerró la pasada temporada, para esta nueva producción del Palau de les Arts en colaboración con el Teatro Regio di Torino y el Teatro dell’Opera di Roma que obtuvo en Italia el premio Franco Abbiati al mejor espectáculo de 2017.

Mejor dirección musical
Aunque he tenido alguna duda respecto a quienes conformarían esta candidatura, finalmente he optado por aquellos trabajos que me han dejado a la larga mejor recuerdo, así que los tres directores elegidos son: Ramón Tebar, posiblemente lo mejor de Don Carlo, consiguiendo en la orquesta unas sonoridades que recordaban los mejores momentos de la agrupación y con un extremo cuidado a las voces; el norteamericano Christopher Franklin por su labor en Peter Grimes, pese a que en el estreno abusó de volumen y de poca variedad dinámica, en las sucesivas funciones los resultados mejoraron muy notablemente; y un año más aparece aquí el ahora ya único director musical titular de la casa, Roberto Abbado, con su efectiva dirección de La Damnation de Faust, logrando unos resultados muy satisfactorios con brillantez y buena concertación.

Mejor Tenor
En este apartado vuelve a estar presente Gregory Kunde, creo que más que merecidamente, por el magnífico desempeño que llevó a cabo en el complicadísimo papel de Peter Grimes, dotando al personaje de toda su fuerza dramática y con una entrega escénica soberbia; el también norteamericano Michael Fabiano, quien, como Corrado en Il Corsaro, sorprendió al público valenciano con un poderío vocal incuestionable, con una emisión fácil y limpia, de gran volumen, y una voz no exenta de belleza; y, por último, el canario Celso Albelo que en La Damnation de Faust debutó el papel protagonista, yendo de menos a más, y superando el exigentísimo reto con nota muy alta, especialmente teniendo en cuenta los requerimientos escénicos a los que además tuvo que hacer frente.

Mejor Bajo/Barítono
En esta categoría no hemos andado precisamente sobrados esta temporada, pero pienso que merece recordarse el trabajo de los tres finalistas: el bajo ruso Alexánder Vinogradov que tampoco es la primera vez que opta a estos premios, por su papel de Felipe II en el Don Carlo que inauguró la sesión operística pasada, consiguiendo meterse al público en el bolsillo con una voz contundente;  el barítono estadounidense Robert Bork, que compuso un estupendo Balstrode en Peter Grimes, convincente en lo vocal y lo escénico y sabiendo perfilar el personaje en todas sus facetas; y el burgalés Rubén Amoretti, sorprendente Méphistophélès en La Damnation de Faust, donde hizo un derroche espectacular de sabiduría escénica, con una labor actoral sobresaliente y sin que en lo vocal se le puedan hacer demasiados reproches.

Mejor soprano
En este apartado también he tenido dudas de quiénes conformarían las tres candidaturas, pero finalmente os propongo elegir entre: la norteamericana Leah Partridge, quien nos ofreció una Ellen Orford en Peter Grimes para chuparse los dedos, cargada de sensibilidad y emoción, logrando suplir cualquier limitación vocal con una enorme expresividad; riqueza expresiva y canto refinadísimo fueron también protagonistas en la Medora que compuso la jovencísima soprano rusa Kristina Mkhitaryan en Il Corsaro, constituyendo a mi juicio una de las grandes sorpresas de la temporada; y por último, aunque a mí no acabó de convencerme, su indiscutido éxito de público protagonizando Tosca me lleva a traer aquí a la armenia Lianna Haroutounian a la que no se puede negar belleza vocal y riqueza tímbrica, pese a que su canto estuvo huérfano de matices.

Mejor mezzosoprano
Las cantantes que considero que deben disputarse el galardón en esta categoría son: la veterana Violeta Urmana que, como Éboli en Don Carlo, demostró que la pérdida de frescura vocal y problemas en los extremos de la tesitura no son óbice para seguir haciendo gala de una fuerza dramática imponente; un año más vuelve a estas candidaturas la valenciana Silvia Tro, quien salió más que airosa de un papel tan exigente como el Marguerite de La Damnation de Faust, donde no sólo enamoró al protagonista sino también al público de Les Arts; y finalizo con otra de las sorpresas de la temporada, como fue la rusa Margarita Gritskova, en su papel de Sesto en La clemenza di Tito, donde mostró temperamento y belleza vocal, adecuación estilística y una musicalidad y expresividad difíciles de olvidar.

Mejor espectáculo de la temporada
En este apartado, como siempre digo, se trata de premiar aquella producción que, valorada en su conjunto (dirección escénica, musical y solistas), nos haya parecido la ópera más redonda y equilibrada de las que pasaron por Les Arts. Mis candidatas de 2018 a este premio son: Don Carlo, Peter Grimes y La Damnation de Faust.

Pues nada, hasta aquí las candidaturas que he seleccionado este año. Ahora os toca a vosotros votar. Para hacerlo creo que os pedirá iniciar sesión en Google. Gracias por vuestra participación.

viernes, 20 de julio de 2018

EN DEFENSA DEL COR DE LA GENERALITAT


Esta semana se ha hecho público el escrito en defensa del Cor de la Generalitat que ya ha sido firmado por casi un centenar de relevantes personalidades del mundo artístico y musical, como Plácido Domingo, Davide Livermore, Nicola Luisotti, Roberto Abbado, Fabio Biondi, Christopher Franklin, Yaron Traub, Carles Padrissa, Joan Font o María José Montiel; y que reproduzco a continuación:
  
"Recientemente el Gobierno de la Generalitat y algunos sindicatos han firmado un acuerdo para reducir la temporalidad en el empleo público. A la luz de este acuerdo los representantes sindicales del Instituto Valenciano de Cultura han sido convocados por las autoridades del mismo, el Director General del IVC y la Directora Adjunta de Música y Cultura Popular, para comunicarles que se llevará a cabo un concurso público con la finalidad de cubrir con carácter definitivo los puestos de Cantantes del Cor de la G.V. Esto implica la remoción de un gran número (potencialmente todos) de los actuales cantantes y su sustitución por otras personas distintas.

Desde el punto de vista artístico esto es un despropósito, ya que un coro no es la suma de un número de personas que cantan juntas, sino un colectivo que trabaja en equipo, cantantes que durante años han aprendido a complementarse y colaborar. Esto ha llevado al Cor de la G.V. a ser aclamado unánimemente por el público y la crítica, tanto por sus prestaciones vocales y su experiencia musical como por sus calidades escénicas, modeladas y ganadas a lo largo del tiempo gracias al trabajo teatral con directores de escena de reconocido prestigio internacional.

El Cor de la Generalitat Valenciana se ha convertido en una de las piezas insustituibles del Palau de les Arts y así debe seguir siendo para llevar a cabo el proyecto anunciado por el recientemente renovado Patronato de Les Arts.

Todo esto está en riesgo y un coro "nuevo", compuesto por otras personas, no podría alcanzar estas cotas de calidad sino hasta dentro de muchos años.

Por otra parte, todos los cantantes que componen el Cor han superado una o más pruebas en todo equiparables a un concurso público, similares a las realizadas en cualquier institución pública europea de sus características. A estas pruebas selectivas se suma una pertenencia a la agrupación (y por ende, continuidad y antigüedad en el puesto de trabajo) que va desde los doce años, los que menos, hasta casi treinta años para algunos integrantes.

A lo largo de todos estos años, los trabajadores del Cor de la G.V. han reclamado en muchas ocasiones el reconocimiento de su condición de trabajadores públicos. No obstante, no han obtenido este reconocimiento por parte de la Administración, sino que mantienen la consideración de "interinos". Si bien la Administración no lo ha reconocido, en los casos que ha habido reclamación judicial, los tribunales sí lo han hecho y han declarado como indefinidos  los contratos laborales de los cantantes.

La decisión de la Administración de llevar a cabo un concurso para cubrir con carácter definitivo los puestos de Cantantes del Cor de la G.V. pone en riesgo  el patrimonio artístico que significa la calidad alcanzada, a día de hoy, por el Cor y también  la continuidad en su puesto de trabajo de las casi sesenta personas que actualmente lo componen: la defensa del patrimonio artístico y de la continuidad en su puesto de trabajo de los actuales integrantes van de la mano.

Los representantes de los trabajadores del coro han pedido, y piden, que se encuentre una fórmula, como ya se ha hecho en otros sectores, que asegure la continuidad laboral de los actuales cantantes.

A raíz de todo lo expuesto deseamos y esperamos que las autoridades de la Generalitat Valenciana reflexionen también y actúen para garantizar la continuidad laboral de los integrantes del Cor de la G.V. y así salvaguardar la excelencia artística del mismo."

Desde este blog me quiero unir a esa petición para que impere la sensatez y se salvaguarde a toda costa este referente incuestionable de la cultura valenciana, adoptando para ello las decisiones ordinarias o extraordinarias que sean precisas.

Recomiendo especialmente la lectura de estas reflexiones que hacía ayer Llum Quiñonero y que suscribo por completo.

Ojalá la Comisión de trabajo recientemente creada y que se ha reunido ya estos días, pueda dar sus frutos en breve plazo y la próxima temporada operística en el Palau de les Arts pueda iniciarse con absoluta tranquilidad y teniendo garantizada la estabilidad de este pilar fundamental para su excelencia como es el Cor de la Generalitat.