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jueves, 20 de enero de 2011

LAS VOCES DE RITA HAYWORTH


Margarita Carmen Cansino nació en el barrio neoyorquino de Brooklin ya predestinada para el show-business. Hija del bailarín español Eduardo Cansino y de Volga Hayworth, una chica Ziegfield de origen irlandés, a los 13 años ya empezó a bailar en los escenarios. En 1933 llega a Hollywood y comienza a trabajar en pequeños papeles, en los que cualquier ocasión era buena para mostrar sus habilidades en el terreno de la danza.

Su carrera empieza a cobrar cierta relevancia tras su fichaje por la productora Columbia Pictures, donde cambiaría su nombre artístico por el de Rita Hayworth. Su belleza y elegancia en la pantalla y sus virtudes como bailarina no se ponían en duda, sin embargo había más reticencias acerca de su capacidad para cantar y, aunque quienes la escucharon opinaban que pese a que su voz estaba sin educar no era nada fea, se decidió doblarla en las canciones.

Ya hablé en este blog, cuando escribí el post sobre Marnie Nixon, de estas voces anónimas que durante años se dedicaron a cantar en el estudio de doblaje, sin aparecer siquiera en los créditos de las películas, mientras las artistas famosas se limitaban a mover los labios en la pantalla, situación que con tanto acierto quedó reflejada en la imprescindible “Cantando bajo la Lluvia”. En el caso de Rita Hayworth fueron varias las artistas que cantaron por ella a lo largo de su carrera.

En “Who killed Gail Preston?” (1938), una de las primeras películas de Hayworth con la Columbia, interpretaba al personaje que daba título al film, una cantante de night club que era asesinada antes de la mitad del metraje. Lógicamente tenía que cantar, pero se optó por que fuese doblada por Gloria Franklin, una cantante y actriz que conseguiría posteriormente aparecer en pantalla con algún pequeño papel en películas como “Lady of the Tropics”, “Road to Singapore” o “Los tambores de Fumanchú”.

En 1939, Rita Hayworth consigue su primer papel de importancia y las primeras críticas favorables en la genial cinta de Howard Hawks “Sólo los ángeles tienen alas”. Pero sería a raíz de su intervención en “Sangre y Arena” (1941), cuando la imagen de sex symbol de Hayworth comienza a crearse. La película, basada en la novela homónima de Vicente Blasco Ibáñez, fue dirigida por Rouben Mamoulian para la Fox, curiosamente la productora que seis años antes rechazó contratar a Margarita Cansino. Acompañada en los papeles principales por Tyrone Power y Linda Darnell, Rita Hayworth interpretaba a una Doña Sol de deslumbrante belleza y fuerte personalidad que conquistó a los espectadores. En un momento del film, la actriz debía cantar el tema “Verde Luna”, pero de nuevo se decidió que fuese doblada, y en este caso la encargada de hacerlo fue la cubana Gracilla Pirraga.

En 1941 la Warner Brothers apalabró con Ann Sheridan que ésta protagonizara junto a James Cagney y Olivia de Havilland la película que estaban preparando, “Strawberry Blonde” (La Pelirroja), dirigida por Raoul Walsh, pero una fuerte disputa acerca del salario de Sheridan les llevó a expulsar del rodaje a ésta y optaron por firmar con la actriz de Columbia Rita Hayworth. Pero para los fragmentos musicales se contrató a Nan Wynn, una actriz y cantante de big bands, para que doblara a Hayworth cuando ésta tuviera que cantar.

Un año después, fue también Nan Wynn la elegida por la 20th Century Fox para poner la voz a Hayworth en las canciones de “My Gal Sal” (Mi chica favorita), una biografía del compositor, actor y cantante Paul Dreiser, que fue interpretado por Victor Mature con su habitual cara de estreñimiento.

Ese mismo año 1942 la Columbia decide que Rita Hayworth coprotagonice con Fred Astaire “You were never lovelier” (Bailando nace el amor). Ambos ya habían compartido protagonismo un año antes en “You’ll never get rich” (Desde aquel beso). Dicen que Astaire declaró que Rita Hayworth había sido su compañera de baile preferida de todas cuantas tuvo y que Hayworth afirmaba que “You were never lovelier” era su película favorita. Sea como fuere, lo cierto es que se trata de una buena película musical, gracias principalmente a las canciones de Jerome Kern con letras del irrepetible Johnny Mercer, en las que, nuevamente, fue Nan Wynn la encargada de poner su voz al servicio de la estrella, como en este maravilloso “I’m Old Fashioned” que podemos escuchar a continuación, mientras la pareja protagonista nos brinda un inolvidable baile a la luz de la luna:


video de acubomaj

Martha Mears sería la siguiente en doblar a Rita Hayworth en 1944, cuando la Columbia encarga a Charles Vidor el rodaje de “Cover Girl” (Las Modelos). En ella, la actriz formaría pareja con Gene Kelly. Pareja profesional, me refiero, porque en lo sentimental durante este rodaje contraería matrimonio con Orson Welles.

Martha Mears dobló también a Rita Hayworth en “Esta noche y todas las noches” (1945), la película previa a su gran éxito en “Gilda”.

A continuación podemos ver bailar a Hayworth y Gene Kelly en esta escena de “Cover Girl”, mientras escuchamos a Martha Mears y al propio Kelly cantando el tema “Long Ago (and far away)”:


video de jeanbelmondo

Anita Ellis ha sido posiblemente la voz que se ha hecho más popular de cuantas doblaron a Rita Hayworth, contribuyendo a ello el trabajo realizado en las canciones de la película “Gilda”, como este “Amado mío”:


video de marquesdealcala

Ellis dobló también a otras actrices como Vera-Ellen, Shelley Winters o Jeanne Crain, fue cantante habitual en programas de radio y televisión, y grabó algunos discos que alcanzaron notable popularidad. Sin embargo, no desarrolló una carrera artística todo lo exitosa que merecía su voz a causa del paralizante pánico escénico que sentía y que la llevaba a evitar en lo posible su presencia en los escenarios. En los últimos años además se ha producido una cruel coincidencia, al padecer Anita Ellis la enfermedad de Alzheimer, la misma que acabó con la vida de Rita Hayworth.

Ellis fue la elegida, como decía, para doblar a Rita Hayworth en “Gilda”, film dirigido por Charles Vidor en 1946. Se trata sin duda del principal éxito cinematográfico de la actriz y la película que la consagraría definitivamente como estrella indiscutible de Hollywood y sex symbol de toda una generación.

En la España de aquellos años la película fue marcada con la calificación moral de 4 ("gravemente peligrosa") y la Iglesia Católica, con el simpático obispo de Canarias Pildáin Zapiáin (apellidos dignos de árbitro de fútbol) al frente, amenazó con excomulgar a todos los que viesen el film, lo que motivó una imparable afluencia a los cines del aguerrido público hispano que ponía en grave peligro su moral y se jugaba la excomunión y un eterno penar en los infiernos con tal de ver como Rita Hayworth se quitaba un guante, que, total, eso era lo moralmente reprobable, no el que luego Glenn Ford le soltase tremenda castaña a la señora.

Aquí podemos ver la famosa escena, con la preciosa voz de Anita Ellis entonando el “Put the blame on Mame”, el erotismo de Rita Hayworth y el bofetón a mano llena de Glenn Ford:


video de LiDyPM

Anita Ellis dobló también a Rita Hayworth en 1947 en “Down to Earth” (La Diosa de la Danza), y ese mismo año lo haría igualmente en “La Dama de Shanghai”, una película dirigida por su esposo, Orson Welles, por entonces en pleno proceso de ruptura con la actriz.

Y una vez más Ellis fue la voz de Rita Hayworth en una peculiar versión de la “Carmen” de Merimée, dirigida también por Charles Vidor, que se rodó bajo el título de “Los Amores de Carmen” (1948).

Tras el regreso al cine de Hayworth después de su voluntaria ausencia durante casi 4 años tras su matrimonio con el príncipe Alí Khan, la elegida para doblar las canciones de esta última etapa de su carrera fue Jo Ann Greer, una excelente cantante de jazz que grabó numerosos discos y que también se dedicó a ser la voz en la sombra de otras famosas actrices como Kim Novak, June Allyson o Esther Williams.

Jo Ann Greer dobló en 1952 a Rita Hayworth en la cinta ”Affair in Trinidad”(La Dama de Trinidad), y en 1953 en las canciones de “Sadie Thompson” (La Bella del Pacífico), como en este tema, “The Heat is on”, donde vemos que Hayworth todavía seguía poniendo burrotes a los soldados. Creo que la escena se filmó antes de que prohibiesen fumar en los locales públicos:



También fue Jo Ann Greer quien puso la voz a una madurita Rita Hayworth en las canciones de su última película musical, “Pal Joey” (1957), por la que siento especial debilidad, donde compartía reparto con Frank Sinatra y Kim Novak. Aquí podemos escucharla en uno de mis temas favoritos, “Bewitched, Bothered and Bewildered”, de Rodgers y Hart:


video de CalangofCorona

Aunque ya me he vuelto a alargar más de la cuenta, no me resisto a finalizar esta entrada de hoy sin dejaros, a los que hayáis tenido la paciencia de llegar hasta aquí, este video que considero de obligada visión y escucha. Pertenece a “Los Amores de Carmen”. En él podemos escuchar a Anita Ellis cantando y ver a Rita Hayworth bailando una elaboradísima coreografía de su padre, Eduardo Cansino. Sólo mi sólida experiencia como traductor en la ONU de chino mandarín y kazajo, me ha permitido animarme a transcribiros la imprescindible letra (aunque no sé si habré acertado en algo):


video de Connie193


Hermanito de mi corazón,
que ya tú sabrás que me estoy muriendo,
y te “pío” y te encomiendo
que llames a un escribano,
también a mi primo hermano.
Quisiera hacer testamento,
como esos payos con fundamento,
apúnteme usted señor escribano,
apúnteme usted señor escribano.
Lalalú, lalalú, lalalú, lalalú, lalalú.
Lalalú, lalalú, lalalú, lalalú, lalalú.
Apúnteme usted una cortina
que por “ca” agujero cabe una vecina;
apúnteme usted señor escribano.
Apúnteme usted una escopeta,
que no tiene llave, cañon ni baqueta;
apúnteme usted señor escribano,
apúnteme usted señor escribano.
Lalalú, lalalú, lalalú, lalalú, lalalú.
Lalalú, lalalú, lalalú, lalalú, lalalú.
Apúnteme usted un olivar,
que no se ha sembrado ni se sembrará;
apúnteme usted señor escribano.
Apúnteme un cuadro “rompío”
que ya ni Dios sabe el santo que ha “sío”;
apúnteme usted señor escribano,
apúnteme usted señor escribano.
Apúnteme usted señor escribano:
cubiertos de oro,
cubiertos de plata,
mantones "bordaos",
con flores de seda,
dos copas de anís,
dos copas de vino,
una noble gitana que
mucho me quiera.
Lalalú, lalalú, lalalú, lalalú, lalalú.
Lalalú, lalalú, lalalú, lalalú, lalalú.

lunes, 20 de septiembre de 2010

DANDO RESPUESTA A BÚSQUEDAS FALLIDAS


Hace ya bastante tiempo que me pasó por la cabeza hacer una entrada acerca de qué está buscando la gente cuando entra en mi blog. Y creo que hoy puede ser el día.

Siempre he dicho que hay cosas de Internet que me parecen directamente obra del Maligno, y, en este sentido, una de las posibilidades que nos brinda a quienes administramos un blog es conocer qué parámetros de búsqueda han utilizado nuestros visitantes (o sea, qué han escrito en Google) para acabar viendo en su pantalla las tonterías que de vez en cuando me da por escribir.

Está claro que, en la mayoría de las ocasiones, las búsquedas están directamente relacionadas con los temas sobre los que escribo, pero hay veces en que sólo Bill Gates sabrá por qué surrealistas circunstancias acaban aquí algunas personas que buscaban en la red informaciones, en algunos casos de lo más insólito, que no tienen nada que ver con el contenido del blog y que, obviamente, no encuentran respuesta en el mismo.

Así que hoy he decidido reflejar algunas de esas búsquedas frustradas, intentando dar solución a lo que inquietaba a esos osados navegantes de las procelosas aguas de la red de redes que arribaron esperanzados a las costas del blog de Atticus y marcharon de él abatidos por el fracaso; confiando en que si el Diablo Google vuelve a engañarles con malévolos cantos de sirena atrayéndoles hacia aquí, puedan ver sus expectativas cumplidas. Al menos en parte, porque al no ser yo experto en estos temas, quizás mi información no sea todo lo precisa que esperan, pero la intención es lo que cuenta.

Bueno, pues vamos allá con una pequeña selección.

¿Cómo es el canto de un isabelita del Japón?
El isabelita del Japón es un pájaro de cuerpo fuerte, cola ancha y plana, con un pico fuerte de color carne en los jóvenes y gris oscuro en los adultos, y las patas son de color pardo con las uñas oscuras. Hay quien dice que el canto es la única forma de diferenciar al macho de la hembra, pero no es así. Ambos pueden cantar, aunque la hembra en un tono más grave que el macho. La única forma real de diferenciarlos parece que es porque el que baila en el cortejo nupcial es el macho. Y yo añado que si pone huevos es hembra, fijo. En cuanto a cómo canta, aquí te dejo un video apasionante:

 

Sonidos guturales director negro Scala de Milán
Yo recuerdo a Henry Lewis un director de orquesta norteamericano que creo que sí llegó a dirigir en alguna ocasión en la Scala en los años 60, pero dudo mucho que se dedicara a emitir sonido alguno mientras dirigía. Más bien tu consulta creo que encuentra respuesta en que, en el año 2000, Vittorio Grigolo debutó en la Scala y, ante la continua emisión de berreos y sonidos guturales por parte del muchacho, el director, Riccardo Muti, acabó negro.

¿Cuántos años tiene doña Schmidt?
Eso está muy feo. Indagar la edad de las mujeres siempre ha sido contrario a las básicas normas de urbanidad. Así que sintiéndolo mucho no te voy a facilitar la fecha de nacimiento de nuestra querida Helga Schmidt, pero para que no te vayas otra vez de vacío, te daré algún dato. Dice ella misma que se colaba cuando era niña en los ensayos del Festival de Salzburgo para ver dirigir a Fürtwangler. Bueno, pues Fürtwangler empezó a dirigir en Salzburgo en 1937 y murió en 1954. Tú mism@.

Videos de señoras en medias de seda Ignoro si el interés de la consulta es meramente profesional y procede de un directivo de Golden Lady, o si el propósito de la búsqueda es de índole lúbrico y fetichista. A mí, dentro de mis limitaciones, no se me ocurre mejor video que el de este pedazo de señora que se llamaba Cyd Charisse, en medias de seda, o sea en la película “Silk Stockings” (traducida en España con ese gracejo que nos caracteriza como “La Bella de Moscú”), acompañada de Fred Astaire, bailando el tema “All of you” de Cole Porter:



¿Por qué los marranos engordan más escuchando música de Beethoven y Mosar?
Doy por sentado que no es una alusión a mi persona, sino una inquietud científica y que Mosar es Mozart. Pues bien, parece ser que es verdad que el ganado porcino aumenta su engorde en las granjas si escuchan música clásica y en concreto se habla de tres compositores: Beethoven, Mozart y Haydn. Parece que los cerditos se relajan cuando escuchan la música y así asimilan mejor el alimento sin quemar energía por stress. No sé si el que esos tres compositores sean los preferidos se deberá a que sólo han hecho la prueba con estos tres o a que realmente su música es más propicia para el engorde. Yo por si acaso me he puesto a escuchar a Schönberg a ver si hace el efecto contrario.

Garanca Netrebko en la cama
Querid@ visitante: Denoto cierto tenor guarrindongo en tu búsqueda. ¿No serás tú quien buscaba también lo de las señoras con medias de seda?... He encontrado una imagen de la producción de “I Capuleti e I Montecchi” de Bellini, que pudo verse en Londres el año pasado, donde ambas cantantes están en la cama, aunque posiblemente no sea lo que tú querías ver. Si prefieres un video, como no he encontrado nada de las dos juntas encamadas, aquí te adjunto uno de Netrebko en la cama, aunque con Alagna, interpretando “Romeo y Julieta” de Gounod. Igual te corta un poco el rollete ver a Roberto en gallumbos luciendo pantorrillas, pero es lo que hay:



Danny Daniel tiene el mismo timbre que Juan Diego Flórez

No sé si te refieres al Danny Daniel que en los años 70 cantaba “El vals de las mariposas” con Donna Hightower. Si es así, he de decirte que el timbre no es exactamente igual. Si observas detenidamente la foto, podrás percatarte que el de la derecha, que es el de la mansión de JDF, tiene videoportero, y el del piso de Danny, no.

Escuchar ópera Lucía de la muermón
Ya sé que hay quien opina que la obra de Donizetti es aburrida. No es mi caso (bueno, L’Elisir…). Pero precisamente la Lucía no es un muermón, hombre. Para que lo compruebes aquí te dejo este video del final del acto I, con Nino Machaidze y el magnífico Celso Albelo:



Hugh Jackman se parece a Robert Powell
Lo que más me sorprendió de esta consulta era la ausencia de signos de interrogación, con lo cual doy por hecho que es que se afirma que Hugh Jackman se parece al también actor Robert Powell. Esto de los parecidos es algo muy personal, así que lo mejor es ver la imagen de los dos juntos y cada uno que se forje su opinión. Ahí los tenéis. Clavaditos.

Oscar de Yon Wein

Querid@ visitante: El actor norteamericano Yon Wein pese a haber llevado a cabo inolvidables (y peculiares) interpretaciones a lo largo de su carrera, sólo al final de la misma consiguió ganar el Oscar de la Academia, por “True Grit” (Valor de Ley) en 1969, teniendo grandes rivales ese año que también estaban nominados, como Dastin Jofman, Yon Boit, Richar Barton y Piter Otul.

Escuchar wa yen si ei
Cuando vi esta búsqueda no entendía nada. No sólo por qué narices acabó alguien aquí escribiendo semejantes palabros, sino ni siquiera lo qué buscaba. Pero releyendo la frase una y otra vez, de pronto hízose la luz y comprendí, ¡querías escuchar la canción “YMCA”, de Village People!. Así que eso tiene fácil solución. Eso sí, intenta apuntarte aunque sea al curso ese de “El inglés en mil palabras” que anuncian en la radio. Tus deseos quedan cumplidos con el video con el que finalizo este disparate de post que me ha salido hoy y que podrás ver si pinchas aquí.

viernes, 5 de junio de 2009

CYD CHARISSE. La grandeza del cine musical


Tula Ellice Finklea nació en Amarillo (Texas) el 8 de marzo de 1921. Desde muy pequeña recibió clases de ballet, llegando a formar parte a los 14 años de la compañía de ballet ruso de Sergéi Diágilev, donde bailaron nombres como Pavlova o Nijinsky.

Su nombre artístico, Cyd Charisse, proviene del apelativo cariñoso, Sid (de sister), con el que se dirigía a ella su hermano, y del apellido de su primer marido y profesor de baile, Nico Charisse, con quien contrajo matrimonio a los 18 años, y tuvo a su hijo Nico. Rota su relación, tuvo un breve romance con el multimillonario Howard Hugues, y en 1948 se casó con el actor y cantante Tony Martín, con quien permaneció unida durante 60 años, hasta el día de su fallecimiento. Un hecho verdaderamente inusual en Hollywood.

Comenzó en el mundo del cine participando como bailarina en papeles secundarios, generalmente exóticos, de películas musicales, algunas de ellas importantes como “Ziegfeld Follies” o “The Harvey Girls” (ambas de 1946).

En la Metro Goldwyn Mayer necesitaban bailarines y se enteraron que Cyd procedía de una compañía de ballet, así que le propusieron hacer una prueba. Al finalizar charló unos minutos con el productor Arthur Freed quien le dijo: “¿qué te parecería tener un contrato de siete años?”
“No sé” –respondió Cyd, entre apocada y sorprendida.
“Búscate ya un agente” –le espetó Freed- “estás contratada”.

Gene Kelly se fijó en ella y le propuso intervenir en la escena del “Broadway Melody Ballet” en “Cantando bajo la lluvia” (1952). Ahí cambiaría definitivamente el curso de su carrera. Hechizó al gran público con sus largas piernas y su aire provocativo de vampiresa rebosante de carnalidad, mientras danzaba en perfecta conjunción con Gene Kelly. Es inolvidable el plano en que Kelly, con un chaleco amarillo, se desliza por el suelo y se topa, a la altura de sus ojos, con la inacabable pierna de Cyd Charisse que sujeta, en la punta del zapato, un sombrero:

video de roquitoyyo

Estando un día en el plató ensayando, llegó Fred Astaire. Se dirigió lentamente hacia ella, mirándose en el espejo y a ella alternativamente. Charisse, conocedora de las manías de Astaire, se percató de que éste estaba comprobando si ella era demasiado alta para él, así que disimuladamente fue encogiendo sus rodillas para parecer más pequeña. Al poco de marcharse Astaire, Arthur Freed le dijo: “Cyd, tienes el papel, no le has parecido demasiado alta”. Así, pasaría a protagonizar otro gran éxito, “The Band Wagon” (Melodías de Broadway) (1953). Un musical absolutamente fantástico con algunos números inolvidables, como este “Girl Hunt Ballet”:

 
video de maryad4

Gracias a la repercusión del film, Charisse pasó a protagonizar otros musicales de primera linea como las maravillosas “Brigadoon” (1954) y “Siempre hace buen tiempo” (1955), ambas junto a Gene Kelly. De esta última podemos ver aquí la escena del baile en el gimnasio rodeada de boxeadores:

 
video de jgportilla

Después vino su participación en la que es una de mis películas favoritas. Posiblemente el último musical clásico de la época dorada de Hollywood, y que, curiosamente, fue también la última película musical que rodaron tanto Charisse como Fred Astaire. Se trata de “Silk Stockings” (La Bella de Moscú) (1957), una versión musical del film “Ninotchka”, dirigida por Rouben Mamoulian, con música de Cole Porter. La película, pese a su mensaje maniqueo y fascistoide, es de una belleza inigualable. Cuenta con unos actores en estado de gracia: un Peter Lorre, ya muy mayor, pero desenvolviéndose a la perfección en un papel cómico; un Astaire, en plenitud de facultades, deslizándose con esa elegancia que sólo él sabía imprimir al movimiento de sus zapatos; y nuestra Cyd Charisse, bellísima y sensual como nunca, realizando una solvente interpretación tanto de la fría y racional camarada comunista Ninotchka, como de la delicada mujer cautivada por el amor, la belleza y las medias de seda (ahí es nada).

La escena en que se viste tras las cortinas con esas medias, y su baile con Astaire a los sones del conmovedor “All of you” compuesto por Cole Porter, son para mí dos de los momentos cumbre del cine musical. El último número, en el que Fred Astaire baila un precoz rock and roll vestido con sus antaño característicos bastón y sombrero de copa, y donde acaba machacando éste en el suelo, es todo un símbolo del final de esa mágica etapa del cine clásico musical que él contribuyó tanto a hacer grande.

 

Con los años 60 y el final del musical clásico, Charisse se centró en su familia y en papeles de corte más dramático, tanto en cine como en televisión. De esta época debe destacarse su participación en la película “Dos semanas en otra ciudad” (1962), dirigida por Vincente Minelli y coprotagonizada por Kirk Douglas, donde Cyd demostró su altura como actriz y que era mucho más que un par de piernas bonitas que se movían con elegancia. El próximo día 18 se cumplirá un año del fallecimiento de esta gran actriz y bailarina, que se marchó tal y como vivió, discretamente, en silencio, con dignidad, alejada de la locura y falsedad del oropel Hollywoodiense. Fred Astaire dijo: “Cuando has bailado con ella nunca lo olvidas”. Yo añadiría: “y cuando la has visto bailar, tampoco”. Finalizo con otro de esos grandes momentos que nos dejó Cyd Charisse, el maravilloso baile en Central Park, junto a Fred Astaire, de la canción “Dancing in the Dark”, en la película “The Band Wagon” (Melodías de Broadway) (1953):


video de allnewj2008

lunes, 13 de abril de 2009

EASTER PARADE (DESFILE DE PASCUA)

Es costumbre en USA que el domingo de Pascua la gente se lance a la calle en un colorido desfile celebrando la llegada de la primavera. Es especialmente célebre el que tiene lugar en la 5ª Avenida de Nueva York, y sobre todo lo fue durante la década de los 40 del pasado siglo. Allí los ciudadanos se ponen sus mejores galas, especialmente las mujeres, que aprovechan para plantarse llamativos sombreros en una especie de Ascot a la americana, y recorren la Avenida, en una demostración de prosperidad, camino de su iglesia… o del bar.

El compositor Irving Berlin dedicó una de sus canciones (Easter Parade) a este desfile en 1933, para un musical llamado “As Thousands Cheer”. Y Hollywood aprovechó, como hizo en otras muchas ocasiones, para, a partir de una canción más o menos famosa o con perspectivas de poderse popularizar, construir una película.

En 1946, la Metro Goldwyn Mayer de los todopoderosos Louise B. Mayer e Irving Thalberg, intentan atraer a Irving Berlin a hacer un musical para ellos y encargan a Sydney Sheldon, Frances Goodrich y Albert Hackett que escriban una historia a partir de la canción de Berlin. El productor Arthur Freed pensó en Vincente Minelli para dirigir la cinta, pero éste, por discrepancias con su mujer Judy Garland, de quien acabó divorciándose 3 años después, rehusó formar parte del proyecto, encomendándose la dirección a Charles Walters, un modesto pero eficaz director y coreógrafo que llegó a especializarse en el género ("Lilí", "La Bella de Nueva York", "Alta Sociedad") y que firmó en 1966 una divertidísima comedia “Walk don’t Run” (Apartamento para Tres), protagonizada por Cary Grant en lo que sería su última aparición en la gran pantalla.



video de antoine877

Finalmente Irving Berlin aceptó la propuesta y firmó su primer musical para la MGM, aportando 8 temas de su catálogo y otros 8 originales, que son la auténtica columna vertebral y sustancia de la película, donde el banal argumento no es sino la excusa para intercalar estos números musicales, muchos de ellos sin ninguna relación con la trama, sino como espectáculo dentro del espectáculo, como este profundamente kitschOn the cover of a magazine”:




“Easter Parade” cuenta la simple y previsible historia de Don Hewes (Fred Astaire), un famoso bailarín que, ante la ruptura profesional con su compañera de trabajo Nadine (Ann Miller), de quien está secretamente enamorado, decide contratar a la primera chica que encuentre, topándose con Hannah (Judy Garland) que resulta ser todo un descubrimiento artístico y sentimental.



Tampoco Fred Astaire era el protagonista previsto, sino que sustituyó a Gene Kelly, quien, a consecuencia de una lesión en el tobillo jugando al voleibol en su casa, no pudo intervenir, lo que permitió a Astaire regresar a las pantallas tras una ausencia de dos años, consiguiendo uno de sus mayores éxitos que volvió a relanzar su carrera, mostrando además una química muy especial con Garland, a pesar de casi doblarle la edad.



Y tampoco Peter Lawford y Ann Miller eran los secundarios en quienes se había pensado, sino Frank Sinatra (curiosamente amigo de Lawford, otro miembro del Rat Pack) y Cyd Charisse.
Pero, pese a todos los inconvenientes y cambios de reparto, el producto final fue un éxito.

A continuación podemos ver el video en el que Fred Astaire y Ann Miller bailan el tema “It only happens when i dance with you”. Si os fijáis, Miller lleva zapatilla plana de ballet, debido a que fue la condición que puso Fred Astaire para aceptar bailar con ella, para que no quedase más alta que él.


video de refusetobesilent

La película no es, ni de lejos, el mejor musical que hayamos visto, ni es la mejor partitura de Berlin, ni el mejor trabajo de Garland o Astaire, pero desprende una magia y un optimismo cautivador que hace imposible no quedarse enganchado a sus bailes y melodías y a la atmósfera sugerente realzada por la luminosa fotografía y ese refulgente technicolor de la época.

Y, en cualquier caso, era la mejor manera que se me ocurría de desearos a todos/as una feliz Pascua.



Irving Berlin al piano, junto a Astaire, Miller y Lawford en el rodaje de Easter Parade