
“Die Tote Stadt” (La ciudad muerta) es la ópera más famosa de las cinco que compuso Erich Wolfgang Korngold, y el pasaje conocido como “La canción de Marietta” su fragmento más
popular.
Korngold fue un auténtico niño prodigio que estrenó su primera obra a los once años. Su estilo musical es inconfundible con ampulosas orquestaciones y una fuerza descriptiva casi cinematográfica.

Korngold fue un auténtico niño prodigio que estrenó su primera obra a los once años. Su estilo musical es inconfundible con ampulosas orquestaciones y una fuerza descriptiva casi cinematográfica.
De hecho, Korngold desarrolló gran parte de su carrera en Hollywood, convirtiéndose en un auténtico referente de la composición de bandas sonoras y en el músico que posiblemente más haya influido a los actuales compositores de música para el cine. Sus trabajos para “El sueño de una noche de verano” (1935), “Robin de los Bosques” (1938), “El Halcón del Mar” (1940) o "Entre dos mundos" (1944), son incuestionables obras maestras.
“Die Tote Stadt” desarrolla su acción en la ciudad belga de Brujas y se basa en la novela "Brujas, la muerta" de Georges Rodenbach. El libreto fue firmado por Paul Schott, en realidad un seudónimo del propio Erich y su padre Julius Korngold, reputado y temido crítico musical vienés,
que prefirió ocultar su participación en la obra por miedo a la reacción que pudiesen adoptar sus colegas, vapuleados por él en otras ocasiones.
La antigua ciudad de Brujas, con sus viejas casas, sus canales, campanas e iglesias, se convierte en un símbolo de la muerte y del pasado, temas sobre los que gira toda la obra, en la cual Paul llora el reciente fallecimiento de su joven esposa Marie, apareciendo entonces Marietta, una bailarina con un asombroso parecido físico a la difunta. El final trágico previsto en la novela original es transmutado por los Korngold en el libreto, convirtiendo todo lo ocurrido en una ensoñación del protagonista.

La antigua ciudad de Brujas, con sus viejas casas, sus canales, campanas e iglesias, se convierte en un símbolo de la muerte y del pasado, temas sobre los que gira toda la obra, en la cual Paul llora el reciente fallecimiento de su joven esposa Marie, apareciendo entonces Marietta, una bailarina con un asombroso parecido físico a la difunta. El final trágico previsto en la novela original es transmutado por los Korngold en el libreto, convirtiendo todo lo ocurrido en una ensoñación del protagonista.
Erich W.Korngold empezó a componer la música de esta ópera a los 19 años, comenzando
precisamente por el fragmento "Glück das mir verblieb", conocido popularmente como “La canción de Marietta”. En ese momento de la obra, Paul entrega un laúd a Marietta, quien le dice que el instrumento precisaría de una canción. Así, Marietta comienza a entonar una vieja melodía que habla de amores fieles que deben morir, llevando a Paul al nostálgico recuerdo de su difunta esposa.
Dentro de la ópera realmente es un dúo entre soprano y tenor, pero la belleza de la pieza hace que sea habitual su interpretación en recitales y grabaciones por una soprano solista.
Hoy he querido traer aquí tres versiones muy diferentes de este hermosísimo fragmento.

Dentro de la ópera realmente es un dúo entre soprano y tenor, pero la belleza de la pieza hace que sea habitual su interpretación en recitales y grabaciones por una soprano solista.
Hoy he querido traer aquí tres versiones muy diferentes de este hermosísimo fragmento.
En primer lugar podemos y ver escuchar la versión operística, con Angela Denoke y Torsten Kerl en la producción presentada en Estrasburgo en 2001:
...deliciosa la canción de Marietta, un regalo para iniciar este fin de semana, me acompaña en el desayuno, no la conocía y tal y como la escucho me gusta más.
ResponderEliminarSaludos
Yo conocí esta obra a raíz de su programación en el Liceu. Compré una entrada sin saber lo que me esperaba, conseguí la grabación en directo con Kerl y Denoke en Salzburgo para prepararme y desde entonces es una de mis favoritas. Cuando por fin la pude ver en el Liceu, con la magnífica puesta en escena de Willy Decker y un Kerl en estado de gracia, fue una función realmente memorable.
ResponderEliminarDonde dije Salzburgo digo Viena.
ResponderEliminarNo, no, Titus, donde dijiste Salzburg es Salzburg. Si te refieres a la grabación de Orfeo, procede del Festival del 2004.
ResponderEliminarLa coproducción del Liceu, entre otros teatros que tanto nos maravilló a pesar de Susan Anthony y que se ha paseado por medio mundo, es una de las mejores funciones de mi vida.
¡Que delicia! La versión de A.S.von Otter, me ha encantado.... voy a ponerla otra vez!!
ResponderEliminarSí, Joaquim, es esa. También fue una de las mejores funciones de mi vida. ¿Por qué no estará en DVD, si según decían se grabó con tal fin?
ResponderEliminarMuchísimas gracias, por casualidad, a través del Blog de Rafaela, he encotrado este sitio porque me ha llamado la atención el título de "La canción de Marietta", es preciosa, no la conocía. Gracias también por la traducción. Blanca
ResponderEliminarGracias a ti, Blanca, por tu visita. Bienvenida.
ResponderEliminarAtticus, enhorabuena por el blog. Soy lcda. en Hª del Arte y, durante la carrera, estudié Hª de la música y, gracias a tu blog, me vuelvo a reencontrar con ella. Además, me encanta la imagen que tienes puesta de Brujas (desde los 14 ó 15 años que fue cuando conocí esta ciudad hasta hoy, ya con 37, dura mi idilio con esta preciosa ciudad). Un saludo y muy feliz semana. Blanca.
ResponderEliminarEn ratitos libros, con tu permiso, me iré pasando por aquí.
Este año nos la ponen en el Real, a ver qué tal...
ResponderEliminarPor cierto, mi versión favorita es la de la Fleming... es que la adoro ¡y viene a Madrid también! :-D
Besos
Yo tampoco conocí esta ópera hasta hace poco. Conocía la labor de Korngold para el cine, pero tenía mis reticencias y prejuicios hacia sus óperas. La primera vez que la escuché me quedé muy gratamente impresionado, y cada vez me gusta más, al igual que sus conciertos para violín y cello. Qué suerte, Titus y Joaquim, haber podido disfrutar de una gran producción con esta obra sensacional.
ResponderEliminarPapagena tú la tienes en Madrid este año. Veré si puedo escaparme.
Blanca, feliz semana también para tí. Aquí tienes un rinconcito para leer y comentar cuanto quieras.
Eso!!! Vente!!!! :-D
ResponderEliminarDESDE SIEMPRE, CUANDO UNA MELODÍA ARREBATADORA -COMO ÉSTA- HA LLEGADO A DOMINARME, HE SABIDO QUE TENÍA QUE DEJAR DSE OÍRLA UN TIEMPO, SI QUERÍA QUE NO TERMINARA POR "EMPALAGARME". PERO CON LA CANCIÓN DE MARIETTA NO ME VA A OCURRIR: ES INDESCRIPTIBLE LA EMOCIÓN QUE EXPIRIMENTO CADA VEZ QUE LA ESCUCHO. RACIAS POR ESTOS TRES TESOROS:DENOKE, FLEMING Y A. S. VON OTTER.
ResponderEliminarDelicia de melodía y letra! Se te echa mucho de menos por aquí. Un abrazo fuerte.
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