domingo, 30 de octubre de 2011

PREMIOS "HELGA DE ORO 2011". LOS GANADORES


A menos de una semana para que “Boris Godunov” inaugure en el Palau de les Arts la temporada operística 2011-2012 (que algunos parece que estén empeñados en conseguir que sea la última), los votos de los lectores del Blog de Atticus ya han elegido destinatarios para los premios “Helga de Oro” correspondientes a la pasada temporada 2010-2011.

Antes de nada, como siempre, quisiera agradeceros vuestra participación en esta tontería que un día me dio por promover. No sé si los resultados obtenidos serán o no representativos de lo que pueda ser la opinión mayoritaria del público que acude habitualmente al Palau de les Arts, aunque creo que no diferirá mucho, pero desde luego lo son respecto de las personas que se pasan por aquí.

Soy consciente de que premiar “lo mejor” o “lo peor” es una tarea que no suele ser fácil, implica demasiada simplificación y muchas veces es injusta, pero siempre he pensado que, aunque sea dentro de los reducidísimos límites de este blog, es positivo conocer qué opina el aficionado respecto a la programación operística que se le ofrece. No se trata tanto de resaltar lo mal o lo bien que lo puedan haber hecho determinados artistas, potenciando filias y fobias, cuanto de que se sepa aquello que gusta o no gusta al público, aunque luego los responsables artísticos de Les Arts se pasen la opinión por allí mismo y sus alrededores.

Yo, como de costumbre, me había reservado mi opción de votar por si hubiese habido que desempatar en alguna de las categorías, pero no ha hecho falta mi intervención y, aunque en apartados como el de mejor tenor ha habido mucha igualdad entre algunos candidatos, en la mayoría de categorías, desde el principio mismo de la votación, se han destacado claramente los finalmente ganadores.

Como resumen, se podría decir que la indiscutible triunfadora de la temporada 2010-2011 en Les Arts ha sido la reposición de la producción propia del teatro valenciano de la ópera “Fidelio” de Beethoven, que inaugurase en 2006 el recinto valenciano y que se pudo ver el pasado mes de junio dentro del IV Festival del Mediterrani, la cual ha obtenido cuatro de las siete “Helga de Oro” que se repartían, incluyendo la correspondiente a Mejor Espectáculo de la temporada. Los otros tres premios dorados se los han repartido “Tosca”, “Aida” y “Mefistofele”, con lo que se han ido de vacío dos producciones como “Yevgueni Oneguin” y “L’Elisir d’amore” que yo pienso que hubieran merecido algo más.

En la tradicional gala* virtual celebrada esta misma noche en el Palau de les Arts, y a la que pertenecen algunas de las imágenes que ilustran este post, se ha procedido a la entrega de los premios a los galardonados. La Intendente Schmidt ha presidido el acto luciendo el nuevo look que puede verse en la fotografía de la derecha y con el que se apunta como posible nueva chica Bond. Este año la crisis ha vuelto a hacer mella en el evento y los tristes bocadillos de chóped de la última edición han sido sustituidos por Boca Bits, y sándwiches de margarina de tres colores, todo ello regado con abundante Champín de fresa.

Los galardonados han sido:

Helga de Oro a la mejor Dirección Escénica: Pier’Alli por “Fidelio”.

Pocas dudas parecen haber existido entre los votantes sobre cuál era la mejor puesta en escena que había pasado por Les Arts la pasada temporada. Desde el primer minuto de votación, la propuesta concebida por el italiano Pier’Alli en 2006 para inaugurar el teatro valenciano con la ópera “Fidelio”, comenzó a destacarse claramente, habiendo obtenido el 50 por cien de los votos en este apartado. También era esta mi opción preferida, aunque he de reconocer que pensaba que el original trabajo de Damiano Michieletto para “L’Elisir d’Amore”, iba a obtener un mejor resultado que los escasos 11 votos que ha recibido, pese a haber quedado en segunda posición.
Pier’Alli: 25 votos
Damiano Michieletto: 11 votos
Robert Lepage: 7 votos
Vincent Paterson: 5 votos
Mariusz Trelinski: 2 votos

Helga de Oro a la mejor Dirección Musical: Zubin Mehta por “Fidelio”.

Este ha sido otro de los galardones donde ha habido una holgada diferencia de votos desde el principio, teniendo muy claro los votantes, y yo también, que había que recompensar el excelente trabajo de Zubin Mehta al frente de la Orquestra de la Comunitat Valenciana en “Fidelio”, con lo que el director indio consigue este premio por segundo año consecutivo. Pero, pese a la justicia de este galardón, nos queda cierto sabor agridulce viendo como el magistral trabajo de batuta de Nicola Luisotti en “Mefistofele” queda sin premio, al igual que la genialidad (esta ya más discutida) de Lorin Maazel en “Aida”. Más preocupante es que el sucesor de éste, Omer Wellber, no haya obtenido ni uno solo de los votos emitidos en este apartado, quedando en último lugar.
Zubin Mehta (Fidelio): 29 votos
Lorin Maazel: 9 votos
Nicola Luisotti: 8 votos
Zubin Mehta (Tosca): 3 votos
Omer Wellber: 0 votos

Helga de Oro al mejor tenor: Jonas Kaufmann.

Si de sabor agridulce hablaba en el apartado anterior, otro tanto se podría decir de este premio al mejor tenor de la temporada. Aquí sí que ha existido una reñida pugna, desde el principio al fin de la votación, entre Jonas Kaufmann y Dmitri Korchak. Al final, por tan solo 3 votos de diferencia, el premio ha ido a manos del alemán, que nos enamoró con el impresionante Florestan que se marcó el 22 de junio pasado, en aquella visita inesperada para cantar una sola noche este breve (y exigente) papel. Pero no hubiera sido más injusto que se hubiera llevado el premio Korchak, por un Lensky lleno de lirismo y sensibilidad, con detalles de un gusto exquisito; o Seiffert, por un Florestan pletórico por entrega y con una voz que dejó momentos bellísimos pese a acusar el paso de los años; o Jorge de León, por su espectacular debut como Cavaradossi; o Ramón Vargas, por la elegancia y delicadeza de su canto… En fin, afortunadamente este año en este apartado ha habido mucho y bueno donde elegir.
Jonas Kaufmann: 19 votos
Dmitri Korchak: 16 votos
Jorge de León: 8 votos
Ramón Vargas: 8 votos
Peter Seiffert: 5 votos

Helga de Oro al mejor Bajo/Barítono: Bryn Terfel.

La verdad es que este premio no ha sido una sorpresa para nadie. Desde la designación de los candidatos se veía venir que Terfel iba a arrasar en las votaciones. Su Scarpia ha sido uno de los mejores acontecimientos que ha pasado por el escenario de Les Arts, tanto por calidad vocal como por personalidad escénica y fuerza interpretativa, y el galardón llevaba su nombre puesto, pese a la calidad y meritorio trabajo llevado a cabo por sus rivales en esta categoría, que, de no haber competido con Scarpia, nos hubiesen proporcionado una emocionante y reñida votación. A la salida del acto pude conversar brevemente con el cantante galés, quien manifestó: “la estatuilla es fea de narices, pero muchas gracias. A ver si tenéis cocos de premiar el año que viene también al Scarpia de Marco Vratogna, jajaja…”.
Bryn Terfel: 34 votos
Erwin Schrott: 10 votos
Ildar Abdrazakov: 4 votos
Stephen Milling: 4 votos
Artur Rucinski: 1 voto

Helga de Oro a la mejor cantante femenina: Daniela Barcellona.

La escasez este año de candidatas al premio y la calidad de la interpretación que llevó a cabo la mezzosoprano Daniela Barcellona del personaje de Amneris en “Aida”, también parecían garantizar la victoria de la cantante triestina con holgada mayoría de votos, como así ha ocurrido, ya que ha obtenido el mayor número de votos y porcentaje de todas las categorías. Es significativo que haya estado acompañada en la candidatura por dos cantantes que venían de segundos repartos (Hui He y Kristine Opolais) y por dos sopranos cuya actuación había generado controversia (Oksana Dyka y Jennifer Wilson), pero es que no había más nombres para elegir en papeles femeninos protagonistas (para el olvido quedan gente como Indra Thomas, Irina Mataeva, Aleksandra Kurzak, Rocío Ignacio o Ailyn Pérez).
Daniela Barcellona: 35 votos
Kristine Opolais: 8 votos
Jennifer Wilson: 6 votos
Oksana Dyka: 4 votos
Hui He: 3 votos

Helga de Oro al cantante revelación: Fabio María Capitanucci.

Ya sé que el concepto “cantante revelación” es relativo, sobre todo cuando se trata de artistas que, pese a actuar por primera vez en Les Arts, llevan ya unos años de carrera a sus espaldas, o porque algunos de los nombres propuestos tuvieron poca ocasión de dejar apreciar su auténtica valía por lo breve de sus papeles; pero el jurado ha procurado incluir aquí a cantantes que combinen el hecho de haber actuado por vez primera en Les Arts y que, sin estar propuestos en ninguna de las restantes categorías, hayan dejado detalles interesantes que sean merecedores de reconocimiento y que nos hayan motivado a desear volver a verles actuar en papeles de mayor enjundia. Finalmente, tras una gran igualdad inicial entre la soprano Yannick-Muriel Noah y el barítono Fabio Capitanucci, ha sido el cantante italiano quien ha obtenido el galardón, con gran alegría por mi parte, pues personalmente no me acabó de convencer la cantante canadiense, pese a que crítica y público coincidieron en alabar su Margherita de “Mefistofele”. De todas formas, mi voto se debatía entre el Gremin de Groissböck y la Gianetta de Mataradze.
Fabio Capitanucci: 21 votos
Yannick-Muriel Noah: 13 votos
Ilona Mataradze: 9 votos
Günther Groissböck: 8 votos
Jenniffer Lynn Waters: 3 votos

Helga de Oro al mejor espectáculo: “Fidelio”.

Este ha sido sin lugar a dudas el premio que menos emoción ha generado de todos, pues también desde el principio parecía bastante claro que la estatuilla estaba destinada a la producción del Palau de les Arts de “Fidelio”, que contó con una dirección musical y escénica y unos solistas de primer nivel, en la que ha sido indiscutiblemente la ópera más redonda de toda la temporada. En segundo lugar, aunque a gran distancia, ha quedado un “L’Elisir d’Amore” que, como ya dije antes, creo que fue una interesante y original producción que merecía mayor reconocimiento, el cual posiblemente hubiera obtenido con unas Adinas menos decepcionantes que Kurzak y Rocío Ignacio.
"Fidelio": 31 votos
“L’Elisir d’Amore”: 8 votos
“Aida”: 6 votos
“Yevgueni Oneguin”: 2 votos
“Tosca”: 1 voto

Helga Abucheadora a lo peor de la temporada: “1984”, de Lorin Maazel.

Una vez más, mi poco admirado Vittorio Grigolo se ha librado de la Helga Abucheadora, pero lo cierto es que en esta ocasión ha vuelto a tener unos contrincantes que le han puesto relativamente fácil la escapatoria. En los primeros días de votación hubo bastante igualdad entre la infame Aida que perpetró Indra Thomas y el pestiño king size concebido en una noche de resaca por el maestro Maazel, pero al final los votantes han dejado claro que debía señalarse la ópera del ex director musical de Les Arts como lo peor que pasó por aquí la pasada temporada. Yo en su momento fui bastante duro con “1984” y sigo manteniendo todo cuanto escribí, pero considero que peor que Indra Thomas ha habido pocas cosas en este teatro… incluida la Voulgaridou
“1984”: 23 votos
Indra Thomas: 14 votos
Vittorio Grigolo: 9 votos
Jean-Louis Grinda: 7 votos
Marco Vratogna: 4 votos

Pues hasta aquí ha llegado esta edición de los Helga de Oro 2011. Reitero mi agradecimiento a todos por vuestra participación y espero, como digo siempre, que dentro de un año este blog y el Palau de les Arts sigan funcionando y que podamos participar en la elección de lo mejor de esa temporada 2011-2012 que levanta el telón el próximo sábado, y que confiemos que no sea la última.

Para finalizar, os dejo con dos videos donde podemos escuchar a los dos intérpretes masculinos ganadores del Helga de Oro al mejor tenor y al mejor bajo/barítono.

En primer lugar podemos escuchar a Bryn Terfel cantando el “Tedeum” del final del acto primero de “Tosca”, tal y como lo hizo el día 31 de mayo pasado en el Palau de les Arts acompañado por la Orquestra de la Comunitat Valenciana y el Cor de la Generalitat, dirigidos por Zubin Mehta:


video de MrsTLeighton

Y aquí está el señor Jonas Kaufmann, interpretando el aria de Florestan “Gott, welch Dunkel hier!”, de “Fidelio”. El video pertenece a una función grabada en Munich tan sólo 16 días después de cantar Kaufmann el papel en Valencia. La puesta en escena de Calixto Bieito debía ser de las toma pan y moja:


video de ximowb

(*) Vuelvo a advertir como siempre a crédulos y despistados que, tanto la gala como las fotografías de la misma, son más falsas que las mechas de Mairen Beneyto.

martes, 25 de octubre de 2011

PREMIOS "HELGA DE ORO 2011". LOS FINALISTAS


Un año más, los premios menos cotizados del mundo de la ópera, las estatuillas “Helga de Oro”, llegan a este blog para que la votación de sus lectores designe lo mejor y lo peor de lo acontecido en el Palau de les Arts de Valencia durante la pasada temporada 2010-2011, incluyendo las funciones del IV Festival del Mediterrani.

Como ya comenté en el post anterior, el jurado internacional encargado de preseleccionar a los candidatos a optar al premio en cada una de las categorías, ha designado este año cinco nombres por cada una de ellas, en lugar de los cuatro que venían siendo habituales; y en el caso del premio al mejor tenor se optó porque fuese la previa votación de los lectores del blog la que eligiese a los candidatos al mismo.

Habiéndose producido ya esa votación y teniendo por tanto los nombres de los finalistas en todas las categorías, las encuestas para que podáis ejercer vuestro derecho al voto y decidir quiénes serán este año los premiados, se encontrarán disponibles en la columna de la derecha del blog, desde hoy, hasta las 21 horas del próximo domingo 30 de octubre. Como siempre, podéis votar a todas o sólo a alguna de dichas categorías y dentro de ellas hacerlo a uno o varios candidatos. Es preferible que, si es posible, se haga el esfuerzo de decidir y optar, y se vote tan sólo a aquél finalista que se considere, por los motivos que sea, que ha sido el mejor desde el particular punto de vista de cada uno. No obstante, por si la indecisión es invencible, he seguido dejando habilitada la opción de votar a más de un candidato por categoría.

Bueno, pues estos son los finalistas a los premios Helga de Oro 2011:

Mejor dirección escénica
En este apartado los candidatos son: el norteamericano Vincent Paterson, por su trabajo, con claras reminiscencias a los musicales de Broadway, en la coproducción entre Los Angeles Opera y la berlinesa Deutsche Staatsoper Unter den Linden de la ópera de Massenet “Manon”, que pudo verse en Les Arts el mes de diciembre de 2010; el polaco Mariusz Trelinski, por el personal “Yevgueni Oneguin” que concibió para la producción de la Ópera Nacional de Polonia presentada en enero; el director de cine canadiense Robert Lepage, por la interesante puesta en escena de la producción de “1984”, de Lorin Maazel, que se programó el pasado mes de febrero; el italiano Damiano Michieletto, un habitual en estas candidaturas, por su original trabajo playero en la ópera de Donizetti “L’Elisir d’amore”, una coproducción del Palau de les Arts y el Teatro Real; y otro italiano, Pier’Alli, por la reposición de la producción propia del Palau de les Arts de “Fidelio” que inauguró en 2006 las representaciones operísticas en el coliseo valenciano.

Mejor dirección musical
Los finalistas en esta categoría, todos ellos por su trabajo dirigiendo la Orquestra de la Comunitat Valenciana, han sido: Lorin Maazel, por su particular versión de la “Aida” de Giuseppe Verdi con la que se inauguró la pasada temporada, última del director francoamericano como director musical de Les Arts; su sustituto en dicho cargo, el israelí Omer Meir Wellber, también por “Aida”, ópera con la que se estrenó en el foso valenciano; el italiano Nicola Luisotti, que sorprendió a casi todos con un estupendo trabajo en “Mefistofele” de Arrigo Boito; y el ganador del año pasado, el director indio Zubin Mehta, que esta vez ha sido elegido por partida doble, por su labor en las dos óperas ofrecidas en el último Festival del Mediterrani, “Tosca” y “Fidelio”.

Mejor Tenor
Tras la preselección efectuada por votación de los lectores para designar a los cinco candidatos a este premio, los finalistas han sido: El joven tenor ruso Dmitri Korchak, por el estupendo Lenski que compuso en “Yevgueni Oneguin”; el mejicano Ramón Vargas, por su elegante Nemorino de “L’Elisir d’amore”; el tinerfeño Jorge de León, por su brillante debut como Cavaradossi, en “Tosca”; y dos tenores alemanes que asumieron el papel de Florestan en “Fidelio” con gran éxito: Peter Seiffert, que fue quien ya lo estrenara en 2006; y Jonas Kaufmann, que fue la aparición sorpresa en la función del día 22 de junio del Festival del Mediterrani.

Mejor Bajo/Barítono
Esta es la primera vez que se premia esta categoría ya que en ediciones anteriores no se dispuso de un suficiente número de candidatos, pero este año había demasiados nombres para el premio al mejor cantante masculino y el jurado consideró conveniente separar los premios para tenor y para bajo/barítono. En este último apartado los finalistas son: el polaco Artur Rucinski, por el papel protagonista de “Yevgueni Oneguin”; el carismático Erwin Schrott, por su Dulcamara de “L’Elisir d’amore”; el ruso Ildar Abdrazakov, por el maligno Mefistofele de la ópera del mismo título que pudimos ver en mayo; Bryn Terfel, por el impresionante Scarpia que nos ofreció el cantante galés en la “Tosca” del Festival del Mediterrani; y el danés Stephen Milling por el solvente Rocco que cantó en “Fidelio”.

Mejor cantante femenina
Al contrario de lo ocurrido con las voces masculinas, este año no se ha caracterizado precisamente por la abundancia de candidatas al premio a la mejor cantante femenina. Las finalistas han sido: La mezzosoprano italiana Daniela Barcellona por la imponente Amneris de “Aida”; la soprano china Hui He, que sorprendió con una muy buena Aida después del fiasco que fue en el primer reparto Indra Thomas; la guapa soprano letona Kristine Opolais, quien también en un segundo reparto convenció a casi todos como Tatiana en “Yevgueni Oneguin”; la ganadora del año anterior del Helga de Oro a la cantante revelación, Oksana Dyka, por su composición de Floria Tosca; y la norteamericana Jennifer Wilson, por la Leonore de “Fidelio”.

Cantante revelación
Esta categoría está destinada a premiar a jóvenes cantantes que hayan pasado la temporada anterior por primera vez por Les Arts en papeles de cierta importancia, y que nos hayan sorprendido favorablemente. Y este año el jurado ha decidido que los finalistas sean: el bajo austriaco Günther Groissböck, al que pudimos escuchar como Príncipe Gremin en “Yevgueni Oneguin”; el barítono italiano Fabio Capitanucci, que fue un magnífico Belcore en “L’Elisir d’amore”; la jovencísima georgiana Ilona Mataradze, una estupenda Gianetta, también en “L’Elisir d’amore”; la soprano canadiense Yannick-Muriel Noah, por su papel de Margherita en “Mefistofele”; y la norteamericana Jennifer Lynn Waters, quien en julio fue Amelia en “Amelia al ballo”, de Gian Carlo Menotti.

Mejor espectáculo de la temporada
En este apartado se pretende premiar siempre aquella producción que, valorando en conjunto todos los elementos (dirección escénica, musical, solistas), haya dejado la sensación de que puede haber sido la ópera más redonda o equilibrada de las que pasaron por Les Arts la pasada temporada. Las candidatas de 2011 a esta Helga de Oro son: “Aida”, “Yevgueni Oneguin”, “L’Elisir d’Amore”, ”Tosca” y “Fidelio”.

Lo peor de la temporada
La Helga Abucheadora, el galardón destinado a significar lo más rechazable y abucheable de cuanto pasó por el teatro de ópera valenciano, tiene este año los siguientes candidatos: La soprano norteamericana Indra Thomas, por el cruel destrozo que hizo del papel de Aida en la ópera inaugural de la pasada temporada; el presunto barítono italiano Marco Vratogna, un nefasto Amonasro en el segundo reparto de “Aida”, y a quien, si nadie lo remedia, le tendremos la próxima temporada de nuevo en Les Arts nada menos que como Scarpia; el tenor habitual de esta sección, Vittorio Grigolo, que, pese a los éxitos internacionales que cosecha, por estos lares sigue sin convencernos, como le pasó con su Des Grieux de “Manon”, más rebuznado y berreado que cantado; el maestro Lorin Maazel, en su faceta de compositor, por ese ladrillo infumable hecho partitura, carente de inspiración y originalidad, llamado “1984”; y Jean-Louis Grinda, por la dirección escénica de todo a cien perpetrada para “Tosca”, en una propuesta que resultó sosa, aburrida y fea.

Hasta aquí todos los finalistas. Ahora os toca a vosotros ir a la columna de la derecha y votar. Espero contar con una amplia participación y con vuestros siempre interesantes comentarios.


viernes, 21 de octubre de 2011

ELIGIENDO CANDIDATOS A LOS "HELGA DE ORO 2011"

Este año las prestigiosas estatuillas Helga de Oro, con las que los lectores de este blog premian por votación lo mejor (y lo peor) de lo vivido en el Palau de les Arts durante la temporada anterior, ha adelantado la fecha de concesión, que tradicionalmente era a final de año, para que su votación y entrega se produzca inmediatamente antes de que comience la nueva temporada.

A tal fin, como viene ya siendo tradicional, un secreto, pero muy reputado, jurado internacional reunido en el comedor de mi casa, ha hecho en el día de ayer una primera preselección de cinco candidatos para cada categoría a premiar (en lugar de cuatro como en años anteriores), para que luego, de entre ellos, se elija por los lectores del blog al ganador.


Este año, al elaborar esa preselección el jurado ha constatado un gran desequilibrio entre las distintas categorías, habiendo sido complicado encontrar en alguna de ellas a cinco candidatos de cierta calidad (para Mejor Dirección Escénica, por ejemplo), mientras que en el apartado de Mejor Cantante Masculino de la temporada el número de preseleccionados era tan alto que se ha optado por dividir el premio en dos categorías diferentes, Mejor Bajo/Barítono y Mejor Tenor. Pero, aún así, en el apartado de Mejor Tenor ha sido imposible alcanzar un consenso sobre quiénes debían ser los cinco candidatos finales y, como los canapés y el cava se acabaron y yo tenía ganas de irme ya a dormir, se decidió someter también a la previa votación de los lectores del blog la elección de esos cinco nombres que concurrirán a la votación final.


Así que desde hoy podéis encontrar en la columna de la derecha una encuesta en la que aparecen diez nombres de tenores que actuaron la temporada pasada en Les Arts. Podéis votar a uno o a varios de ellos hasta las 11 de la noche del martes 25 de octubre, momento en que quedará cerrada la votación. En ese instante, los cinco candidatos que tengan un mayor número de votos serán los que pasen a la elección final, y en caso de empate decidiré yo, que para eso puse los canapés y el cava para el jurado gorrón.

Los diez precandidatos son: Jorge de León por su Radamés de “Aida”; Vittorio Grigolo por Des Grieux de “Manon”; Dmitri Korchak por el Lensky de “Yevgueni Oneguin”; Ramón Vargas por Nemorino de “L’Elisir d’Amore”; de nuevo Ramón Vargas por Faust de “Mefistofele”; Marcelo Álvarez por Cavaradossi de “Tosca”; por ese mismo papel otra vez Jorge de León; Peter Seiffert por su Florestan de “Fidelio”; papel por el que también está propuesto Jonas Kaufmann; y Andrew Drost por el Syme de “1984”.

La semana que viene, cuando publique el resultado de la encuesta ya daré conocer el nombre de los candidatos preseleccionados ayer en las restantes categorías, que son: Mejor Dirección Escénica, Mejor Dirección Musical, Mejor Bajo/Barítono, Mejor Cantante Femenina, Mejor Cantante Revelación, Mejor Espectáculo de la temporada, y la Helga Abucheadora a lo Peor de la Temporada.

Pues nada, espero de vuestra colaboración. A votar se ha dicho.

lunes, 17 de octubre de 2011

"ANNA BOLENA" (Gaetano Donizetti) - Metropolitan Opera 15/10/11


La 128ª temporada de ópera del Metropolitan de Nueva York se abría este año con una joya belcantista como es “Anna Bolena”, de Donizetti, que contaba además, a priori, con el atractivo de una pareja femenina protagonista tan interesante como mediática, formada por Anna Netrebko y Elina Garanca, quienes en abril de este mismo año ya asumieran con éxito los roles de Bolena y Seymour en la producción que se estrenó en Viena y de la que tuve ocasión de hablar en un post anterior. En esta ocasión el embarazo de Elina Garanca ha impedido que la letona formase parte del elenco, siendo la mezzosoprano rusa Ekaterina Gubanova la elegida para sustituirla.

La retransmisión en directo de la función a cines de todo el mundo nos ha permitido asistir una vez más a este interesante evento, desde una butaca privilegiada en la que podemos captar cada detalle de la representación (a veces demasiados detalles, casi de estudiante de odontología), y donde el único punto negativo, al menos en los cines Yelmo de Valencia, ha sido la muy mejorable calidad del sonido.

Ya dije en mi comentario sobre la Bolena vienesa que esperaba con gran interés la puesta en escena concebida para la ocasión por el escocés David McVicar, después del gran fiasco de la propuesta vienesa de Eric Génovèse. Pues bien, he de decir que McVicar no me defraudó. Es verdad que la concepción es tremendamente clásica, como lo era la de Génovèse, pero la diferencia básica es que la de McVicar me pareció estéticamente bella, con una buena concepción del movimiento escenográfico y con un elaborado e interesante trabajo de dirección de actores, aunque los movimientos de los coros fueran muy burdos y la introducción de un ¿baile? en el primer acto sin apenas espacio, prescindible.

La enorme caja escénica del MET posibilita el uso de una espectacular escenografía de Robert Jones, que, junto al vistoso vestuario de Jenny Tramani y la muy efectiva iluminación de Paule Constable, consiguen introducirnos en la historia y la época, con una estética que nos remite a las pinturas de Holbein, con un inteligente uso del claroscuro. Es obvio que no estamos ante la producción más innovadora o reflexiva del regista escocés, pero sí ante un vehículo adecuado y atractivo para que se desarrolle la obra, y eso, en los tiempos que corren, ya es mucho.

En lo musical, buen rendimiento de la Orquesta y del Coro del teatro neoyorquino bajo la dirección de Marco Armiliato, quien llevó a cabo un trabajo correcto, aseado, muy centrado en hacer fácil la labor de los cantantes, pero sin aportar la más mínima chispa de genialidad. No se le pueden hacer al director italiano demasiados reproches, desde luego, pero tampoco especiales elogios, limitándose a hacer que fluyera ágil la partitura de Donizetti, con oficio, y entregado en cuerpo y alma a lo que ocurría sobre el escenario.


Pero la estrella de la función, sin duda, se llamaba Anna Netrebko. Desde su salida a escena, como suele ser habitual, la cantante rusa se come el escenario (sí, ya sé que es fácil aquí hacer el chiste: “claro, así se ha puesto”) y consigue concitar el interés de todos los espectadores con su tremendo magnetismo escénico.

Ya dije hablando de su debut del personaje en Viena que, aunque el bel canto no es el terreno más apropiado para las características de Netrebko y el rol es tremendamente exigente, su creación me pareció muy conseguida. Y, después de lo visto el sábado, he de añadir que se me hace complicado pensar en una cantante que, hoy por hoy, pueda ofrecer una mejor Bolena. A mí por lo menos me conquistó sin reservas.

Ha pulido muchos aspectos desde las funciones vienesas y madurado el personaje, tanto vocal como dramáticamente. Ha mejorado notablemente su técnica y su dicción y sabe ocultar sus limitaciones al tiempo que saca el mayor partido de sus cualidades.

La expresividad y fuerza dramática de Netrebko siguen siendo prodigiosas y los primeros planos de estas retransmisiones cinematográficas nos permiten disfrutar de cada uno de los matices que aporta la cantante rusa con sus inmensas dotes como actriz. Impresionante en este sentido fue su “Giudici! ad Anna” del primer acto, donde la mezcla de rabia, desesperación y vulnerabilidad del personaje fueron inmejorablemente recreados.

Su “Al dolce guidami” fue realmente emocionante, con algunos pianos demoledores y bellísimos, y creo que ha sido la primera vez que asisto a una representación de ópera en el cine donde los presentes prorrumpen en una espontánea ovación al finalizar un aria; y el "Coppia Iniqua" con que acaba la obra, todo un derroche de dramatismo desbocado.


video de Grand Teton Music Festival

Ekaterina Gubanova cumplió con corrección como Seymour, aunque en ningún momento consiguió que olvidáramos a la ausente Elina Garanca, pese a que le puso mucha más pasión al personaje que la letona. Vocalmente presentó algunos problemas de emisión y cambios de color y en la zona alta se mostró forzada con agudos abiertos y tendiendo al chillido. No obstante, en el segundo acto me gustó más y su dúo con Anna fue notable. En cualquier caso, Gubanova me parece una estupenda cantante, pero creo que este no es su repertorio.

Ildar Abdrazakov fue un excelente Henry VIII. Imponente en presencia y comportamiento escénico, lució una voz rotunda y tan sólo le cuestionaría la impresión que daba, al menos en el cine, de estar justito de volumen, sobre todo en la zona más grave donde se echaba de menos algo más de peso y consistencia.

Stephen Costello me gustó más bien poco como Percy, aunque reconozco que fue yendo a mejor conforme avanzaba la representación. Vocalmente su timbre me resulta atractivo y generalmente se mueve con solvencia en el registro agudo, aunque tienda demasiado a abrirlos, exhibiendo también un considerable fiato, pero su línea de canto era tosca, empujando la voz de forma fea, su dicción muy deficiente y sus virtudes como actor escasas, lo que, unido a su ausencia absoluta de legato, escasa capacidad de matiz y nula elegancia canora, le inhabilita, a mi juicio, para un papel como éste, pese a los cerrados aplausos que obtuvo en todo momento de sus paisanos.

No me desagradó, ni mucho menos, la Smeaton que compuso Tamara Mumford, una mezzosoprano de timbre cálido que, aunque no sea una auténtica contralto, se movió con solvencia en la tesitura, siendo probablemente la cantante que mejores rasgos belcantistas exhibió de todo el reparto, mostrando además gran desenvoltura escénica y buenas dotes de actriz a pesar de tener que aguantar el look excesivamente gore del segundo acto, con toneladas de ketchup embadurnándola cual hamburguesa made in USA.

Como suele ser tónica habitual en el teatro neoyorquino, posiblemente uno de los más aplaudidores del orbe, hubo grandes y numerosas ovaciones para todos los intérpretes durante y después de la función, rozando la locura colectiva cuando la destinataria de las mismas fue Anna Netrebko.

La verdad es que disfruté de una estupenda tarde/noche de ópera en compañía de buenos amigos, gracias sobre todo a esa gran cantante que es Netrebko, y que no deja de sorprendernos para bien, pareciendo no tener limitaciones. Yo, personalmente, estoy deseando poder escucharla en dos papeles como los de Leonora (“Il Trovatore”) y Tatiana (“Eugene Oneguin”). Seguro que pronto podremos hacerlo.


video de MetropolitanOpera

martes, 11 de octubre de 2011

"BEAU SOIR" - CLAUDE DEBUSSY

“Idilio" - Lord Frederick Leighton - 1880 - Coleccion de Mr. y Mrs. Henry Keswick

"Beau Soir” (Bello Atardecer) es una de las primeras canciones (mélodies) para voz y piano compuestas por Claude Debussy (1862-1918), y nació destinada a ser interpretada en las reuniones de salón de la época. No hay acuerdo respecto a la fecha exacta de creación de la obra, aunque parece bastante probable que fuese en torno a 1880, cuando Debussy no habría cumplido aún los veinte años.

En esta obra el compositor puso música a unos versos de Paul Bourget (1852-1835), reputado novelista y poeta, contemporáneo del compositor, a quien se atribuye aquella famosa frase: “hay que vivir como se piensa, si no, se acaba por pensar como se ha vivido”. En este poema se nos habla sobre un tema tan romántico como la fugacidad del tiempo y el “carpe diem”, mediante la descripción de la belleza de una puesta de sol y las sensaciones que provoca, recordándonos, no obstante, que debemos disfrutarlo rápidamente pues todo es pasajero.

Son visibles en “Beau Soir” claras influencias románticas y es verdad que no estamos todavía ante el Debussy más rico desde el punto de vista armónico y melódico, pero sí que esta pequeña composición, en apariencia sencilla, es sumamente evocadora y consigue transmitirnos con maestría, fluyendo suavemente, un profundo e íntimo sentimiento de bienestar y de paz.

En esta fase de su producción resulta patente todavía la búsqueda de Debussy de la perfecta unión entre música y texto, y cada matiz de la partitura nos remite al contenido del poema de Bourget, como en ese acompañamiento a los últimos versos, donde la ondulante melodía nos evoca las olas que, suave pero inexorablemente, llegarán a su destino.

Hay cientos de grabaciones y versiones, tanto vocales como instrumentales, de esta pieza. Yo traigo aquí algunas diferentes para apreciar distintas formas de afrontar la página, centrándome únicamente en voces femeninas, concretamente de sopranos.

En primer lugar os propongo una versión estilística e idiomáticamente irreprochable, a cargo de una fija de este blog cuando se habla de mélodie, se trata de la francesa Veronique Gens, quien, como suele ser habitual, está acompañada por el pianista Roger Vignoles:


video de operazaile

Si de adecuación estilística hablamos, pocos reproches se podrán hacer también a Mary Garden, una soprano escocesa que se dice que llegó a grabar "Beau Soir" acompañada por el propio Debussy, siendo la elegida por éste para protagonizar el estreno de "Pelléas et Mélisande". La grabación es de 1929, la cantante tenía ya 55 años y la calidad del audio es la que es, pero creo que vale la pena:


video de CurzonRoad

Tambien rondaba los 55 años cuando grabó esta obra en 1944 otra soprano británica, Maggie Teyte, que fue precisamente quien sucedió a Mary Garden como Mélisande en París. Podemos escucharla acompañada al piano por Gerald Moore:


video de EdmundStAustell


Yendo a grabaciones más actuales, es ahora la norteamericana Renée Fleming, con el acompañamiento pianístico de Jean-Yves Thibaudet, quien nos ofrece su particular versión de esta composición de Debussy. Quizás esté menos ajustada a los cánones de la mélodie y su dicción sea mejorable, pero musicalidad y expresividad no le faltan:


video de rubenmsk

Esta cantante no es que pronuncie defectuosamente el francés, sino que canta en ruso directamente, se trata de Galina Vishnevskaya y, aunque la versión no sea muy ortodoxa y esté adaptada para acompañamiento orquestal, no puedo ocultar que a mí me gusta:


video de ManricoV


Ahora es la alemana Diana Damrau quien canta "Beau Soir" con el virtuoso acompañamiento del arpa del francés Xavier de Maistre:


video de Lilith89ibz


Y finalizo con otra soprano estadounidense por quien siento también especial debilidad. Es Eileen Farrell, y aquí nos da una inmejorable muestra de su versatilidad y de su capacidad para domar y adaptar su poderosa voz a las exigencias interpretativas, ofreciendo una versión que me parece más que interesante. La acompaña al piano George Trovillo:


video de m3lomane



BEAU SOIR (Hermoso Atardecer)
Lorsque au soleil couchant les rivières sont roses,
et qu'un tiède frisson court sur les champs de blé,
un conseil d'être heureux semble sortir des choses
et monter vers le cœur troublé;
Un conseil de goûter le charme d'être au monde,
cependant qu'on est jeune et que le soir est beau,
car nous nous en allons comme s'en va cette onde:
Elle à la mer, -- nous au tombeau !
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Cuando al sol poniente los ríos se vuelven de color rosa
y un tibio escalofrío recorre los campos de trigo,
el consejo de ser feliz parece brotar de las cosas
y subir hacia el corazón turbado.
Un consejo de disfrutar el encanto de estar en el mundo,
mientras que se es joven y el atardecer es hermoso,
porque nosotros nos iremos como se va esta onda,
ella al mar, nosotros a la tumba.

jueves, 6 de octubre de 2011

BELLINI, "I PURITANI" Y UNA CANCIÓN PERDIDA

"Oliver Cromwell y su secretario John Milton" - Charles West Cope - 1872

En 1833, el compositor siciliano Vincenzo Bellini se traslada a París con el propósito de lograr una definitiva repercusión internacional para su producción operística, que ya gozaba de un importante prestigio en Italia y en Inglaterra. En la capital francesa, auténtico centro europeo de las artes en aquella época,  contó con la inestimable ayuda de Gioachino Rossini, quien le introdujo en los círculos musicales parisinos, consiguiendo que se representasen en el Théâtre-Italien de la ciudad las óperas “I Capuleti e i Montecchi” y “Il Pirata”, las cuales alcanzaron un éxito notable y posibilitaron que se encargase a Bellini que escribiese una nueva obra para ser estrenada en dicho teatro.

En el verano de 1834, Bellini comienza a componer en París la que a la postre sería su última ópera, “I Puritani”, contando para ello con la colaboración del poeta y Conde boloñés Carlo Pepoli, inexperto libretista, que fue quien se encargó de los textos. La relación entre ambos no fue especialmente fluida, quejándose a menudo Bellini de la complicada escritura de Pepoli y de su ausencia de pasión y fuerza dramática, insistiéndole en que el objetivo de la ópera era “hacer llorar, temblar y morir al espectador a través del canto”. Sea como fuere, tras múltiples correcciones se obtuvo un resultado que parece que no acabó de desagradar al compositor.

Finalmente “I Puritani” se estrenaría en el Théâtre-Italien de la capital francesa en enero de 1835, con un reparto de campanillas en el que destacaban la reputada soprano Giulia Grisi y el famosísimo tenor Rubini. La obra obtuvo un enorme éxito y Bellini alcanzó en Francia la fama que ansiaba, llegando incluso a ser condecorado con la Legión de Honor. Muchos eran los proyectos que se vislumbraban en el horizonte del siciliano, pero para su desgracia, apenas 8 meses después del estreno de “I Puritani”, el compositor fallecería en el suburbio parisino de Puteaux debido a una infección intestinal cuando tan sólo contaba 33 años de edad.

“I Puritani” siempre me ha parecido una auténtica maravilla. Cuenta con una escritura orquestal rica y brillante y está plagada de melodías inspiradísimas. Entre ellas, como toda ópera de la época que se preciase, contiene su correspondiente escena de la locura, en la que suena la preciosa aria “Qui la voce sua soave”.

La música de este fragmento en realidad no era original, sino que fue reciclada por el compositor de una canción que había escrito pocos meses antes en París, en la que puso música a unos sonetos precisamente del Conde Carlo Pepoli. La canción en cuestión se tituló La Ricordanza y parece que formaba parte de un grupo de cuatro, compuestas sobre otros tantos sonetos de Pepoli, que permanecieron perdidas durante mucho tiempo y de las cuales tan sólo se ha recuperado ésta, al ser encontrado su manuscrito en la Biblioteca del Congreso de Washington, siendo publicada por primera vez en una fecha tan reciente como 1974.

Bueno, ahora es cuando en el blog toca escuchar algunos ejemplos sonoros de aquello de lo que se ha hablado, con las versiones que considere más apropiadas o más me gusten de entre las que se puedan encontrar disponibles por la red. Pero como la crisis aprieta, la cosa va a cambiar un poco. No puede seguir permitiéndose este blog, en la situación actual, seguir trayendo a los mejores cantantes y orquestas, con desorbitados cachés, así que, adaptándonos a las circunstancias, procuraremos contentarnos esta vez con unas versiones más modestas.

En primer lugar escucharemos la canción “La Ricordanza”, de Bellini, en la sentida interpretación que nos ofrece Kenneth Kamal Scott, acompañado al piano por Gerald A. Brown. He investigado un poco sobre este cantante, muy apreciado en el mundillo de Broadway,  y, a pesar de los indicios, nada apunta a que haya sido acusado oficialmente de tragarse al Pato Donald y que sea a éste a quien realmente se escuche en la grabación. Os aseguro también, tras una ardua labor de traducción, que Mr. Nariz canta en italiano:


video de kamalscott1

Ahora vamos a escuchar el reciclaje que hizo Bellini de esa canción en el aria de “I Puritani” “Qui la voce sua soave”. Si le ponemos un poco de voluntad podremos apreciar la similitud entre este fragmento y la canción que escuchamos antes. La interpretación, o lo que sea, corre a cargo de una muchacha llamada Seungah Shin, acompañada al piano de un misterioso sujeto que no se da a conocer, supongo que para evitar represalias. El que ha subido el video se hace llamar My God, y esto sí imagino por qué. Bueno pues aquí está “Qui la voce sua soave” seguida de la cabaletta “Vien diletto”:


video de mygod0606

No puedo acabar sin subir un poco el nivel, así que vamos de nuevo con “Qui la voce sua soave… Vien diletto”, esta vez en la interpretación de una cantante llamada Lina Privitera. Yo también pensaba al principio que se trataba del zaguero de la selección galesa de rugby con peluca, pero no, es una soprano auténtica. La acompaña al piano Dario Virgillito:


video de stefanofnc12

La verdad es que esto no puede quedar así, que le den morcilla a la crisis, y, al menos desde este blog, en cultura no se va a recortar. Así que vamos a escuchar ahora de verdad la canción “La Ricordanza” de Bellini interpretada por el tenor estadounidense Lawrence Brownlee acompañado al piano por Martin Katz:


video de MrRobuso

Y, para finalizar, os dejo con el aria y cabaletta "Qui la voce sua soave... Vien diletto", de "I Puritani" de Bellini, en la estupenda interpretación de la soprano Mariella Devia:


video de Gobrias