lunes, 13 de abril de 2009

EASTER PARADE (DESFILE DE PASCUA)

Es costumbre en USA que el domingo de Pascua la gente se lance a la calle en un colorido desfile celebrando la llegada de la primavera. Es especialmente célebre el que tiene lugar en la 5ª Avenida de Nueva York, y sobre todo lo fue durante la década de los 40 del pasado siglo. Allí los ciudadanos se ponen sus mejores galas, especialmente las mujeres, que aprovechan para plantarse llamativos sombreros en una especie de Ascot a la americana, y recorren la Avenida, en una demostración de prosperidad, camino de su iglesia… o del bar.

El compositor Irving Berlin dedicó una de sus canciones (Easter Parade) a este desfile en 1933, para un musical llamado “As Thousands Cheer”. Y Hollywood aprovechó, como hizo en otras muchas ocasiones, para, a partir de una canción más o menos famosa o con perspectivas de poderse popularizar, construir una película.

En 1946, la Metro Goldwyn Mayer de los todopoderosos Louise B. Mayer e Irving Thalberg, intentan atraer a Irving Berlin a hacer un musical para ellos y encargan a Sydney Sheldon, Frances Goodrich y Albert Hackett que escriban una historia a partir de la canción de Berlin. El productor Arthur Freed pensó en Vincente Minelli para dirigir la cinta, pero éste, por discrepancias con su mujer Judy Garland, de quien acabó divorciándose 3 años después, rehusó formar parte del proyecto, encomendándose la dirección a Charles Walters, un modesto pero eficaz director y coreógrafo que llegó a especializarse en el género ("Lilí", "La Bella de Nueva York", "Alta Sociedad") y que firmó en 1966 una divertidísima comedia “Walk don’t Run” (Apartamento para Tres), protagonizada por Cary Grant en lo que sería su última aparición en la gran pantalla.



video de antoine877

Finalmente Irving Berlin aceptó la propuesta y firmó su primer musical para la MGM, aportando 8 temas de su catálogo y otros 8 originales, que son la auténtica columna vertebral y sustancia de la película, donde el banal argumento no es sino la excusa para intercalar estos números musicales, muchos de ellos sin ninguna relación con la trama, sino como espectáculo dentro del espectáculo, como este profundamente kitsch “On the cover of a magazine”:




“Easter Parade” cuenta la simple y previsible historia de Don Hewes (Fred Astaire), un famoso bailarín que, ante la ruptura profesional con su compañera de trabajo Nadine (Ann Miller), de quien está secretamente enamorado, decide contratar a la primera chica que encuentre, topándose con Hannah (Judy Garland) que resulta ser todo un descubrimiento artístico y sentimental.



Tampoco Fred Astaire era el protagonista previsto, sino que sustituyó a Gene Kelly, quien, a consecuencia de una lesión en el tobillo jugando al voleibol en su casa, no pudo intervenir, lo que permitió a Astaire regresar a las pantallas tras una ausencia de dos años, consiguiendo uno de sus mayores éxitos que volvió a relanzar su carrera, mostrando además una química muy especial con Garland, a pesar de casi doblarle la edad.



Y tampoco Peter Lawford y Ann Miller eran los secundarios en quienes se había pensado, sino Frank Sinatra (curiosamente amigo de Lawford, otro miembro del Rat Pack) y Cyd Charisse.
Pero, pese a todos los inconvenientes y cambios de reparto, el producto final fue un éxito.

A continuación podemos ver el video en el que Fred Astaire y Ann Miller bailan el tema “It only happens when i dance with you”. Si os fijáis, Miller lleva zapatilla plana de ballet, debido a que fue la condición que puso Fred Astaire para aceptar bailar con ella, para que no quedase más alta que él.


video de refusetobesilent

La película no es, ni de lejos, el mejor musical que hayamos visto, ni es la mejor partitura de Berlin, ni el mejor trabajo de Garland o Astaire, pero desprende una magia y un optimismo cautivador que hace imposible no quedarse enganchado a sus bailes y melodías y a la atmósfera sugerente realzada por la luminosa fotografía y ese refulgente technicolor de la época.

Y, en cualquier caso, era la mejor manera que se me ocurría de desearos a todos/as una feliz Pascua.



Irving Berlin al piano, junto a Astaire, Miller y Lawford en el rodaje de Easter Parade

martes, 7 de abril de 2009

SEMANA DE PASION

El Descendimiento - Roger van der Weyden - Museo del Prado

Tan típico de la Semana Santa como las torrijas, el potaje de vigilia, los capirotes en procesión y las películas “de romanos”, es asistir a alguna de las interpretaciones de "La Pasión según San Mateo", que suelen ser habituales en estas fechas.

Este año no he podido acudir al Palau de la Música a cumplir con mi cita anual con la maravillosa música de J.S.Bach, así que he decidido desquitarme trayendo aquí algunos de los fragmentos más conocidos. Y ahí ha estribado la principal dificultad, porque tener que hacer una selección de un conjunto tan redondo, es realmente complicado, sobre todo si, además, decides ajustarte a lo que encuentres en Youtube.

Pocas músicas como ésta son capaces de lograr una vinculación tan perfecta entre lo terrenal y lo trascendente, y es imposible no emocionarse ante su majestuosa belleza.


Comenzaremos por el principio, con el Coro que abre la obra, "Kommt, ihr Töchter", en la interpretación de English Baroque Soloists y los Coros Monteverdi y London Oratory Junior, dirigidos por John Eliot Gardiner:


video de csheff1014

A continuación podemos escuchar al inmenso tenor alemán Fritz Wunderlich en el aria con coro "Ich will bei meinem Jesu wachen", con la Stuttgarter Kammerorchester y el Coro de niños de Stuttgart Hymnus, dirigidos por Karl Münchinger:


video de Ablacsia

Otra alemana genial, Christa Ludwig, junto a la Orquesta Philharmonia, dirigidos por Otto Klemperer, interpretan uno de los fragmentos mas conmovedores jamás compuestos, el aria "Erbarme Dich, mein Gott":


video de go9zu

Y otra alemana más, Elizabeth Schwarzkopf, afrontando el aria: "Aus Liebe will mein Heiland sterben":


video de Lohengrin

Ahora podemos escuchar a Walter Berry, esposo de Christa Ludwig, junto a la Münchener Bach-Orchestra, dirigida por Karl Richter, en el aria: "Mache dich mein herze rein":


video de WinGeorgia

Y por último, el impresionante Coro final, "Wir setzen uns mit Tränen nieder", interpretado por The Brandenburg Consort, y los Coros del King's College y Jesus College de Cambridge, dirigidos por Stephen Cleobury:


video de bacholoji

Feliz semana a todos/as.

viernes, 3 de abril de 2009

LA CANCION DE MARIETTA

Brujas - Canal Rozenhoedkaai - Suraj Mathew

“Die Tote Stadt” (La ciudad muerta) es la ópera más famosa de las cinco que compuso Erich Wolfgang Korngold, y el pasaje conocido como “La canción de Marietta” su fragmento más popular.

Korngold fue un auténtico niño prodigio que estrenó su primera obra a los once años. Su estilo musical es inconfundible con ampulosas orquestaciones y una fuerza descriptiva casi cinematográfica.

De hecho, Korngold desarrolló gran parte de su carrera en Hollywood, convirtiéndose en un auténtico referente de la composición de bandas sonoras y en el músico que posiblemente más haya influido a los actuales compositores de música para el cine. Sus trabajos para “El sueño de una noche de verano” (1935), “Robin de los Bosques” (1938), “El Halcón del Mar” (1940) o "Entre dos mundos" (1944), son incuestionables obras maestras.

“Die Tote Stadt” desarrolla su acción en la ciudad belga de Brujas y se basa en la novela "Brujas, la muerta" de Georges Rodenbach. El libreto fue firmado por Paul Schott, en realidad un seudónimo del propio Erich y su padre Julius Korngold, reputado y temido crítico musical vienés, que prefirió ocultar su participación en la obra por miedo a la reacción que pudiesen adoptar sus colegas, vapuleados por él en otras ocasiones.

La antigua ciudad de Brujas, con sus viejas casas, sus canales, campanas e iglesias, se convierte en un símbolo de la muerte y del pasado, temas sobre los que gira toda la obra, en la cual Paul llora el reciente fallecimiento de su joven esposa Marie, apareciendo entonces Marietta, una bailarina con un asombroso parecido físico a la difunta. El final trágico previsto en la novela original es transmutado por los Korngold en el libreto, convirtiendo todo lo ocurrido en una ensoñación del protagonista.

Erich W.Korngold empezó a componer la música de esta ópera a los 19 años, comenzando precisamente por el fragmento "Glück das mir verblieb", conocido popularmente como “La canción de Marietta”. En ese momento de la obra, Paul entrega un laúd a Marietta, quien le dice que el instrumento precisaría de una canción. Así, Marietta comienza a entonar una vieja melodía que habla de amores fieles que deben morir, llevando a Paul al nostálgico recuerdo de su difunta esposa.

Dentro de la ópera realmente es un dúo entre soprano y tenor, pero la belleza de la pieza hace que sea habitual su interpretación en recitales y grabaciones por una soprano solista.

Hoy he querido traer aquí tres versiones muy diferentes de este hermosísimo fragmento.

En primer lugar podemos y ver escuchar la versión operística, con Angela Denoke y Torsten Kerl en la producción presentada en Estrasburgo en 2001:


video de kryltoppa

Seguidamente escuchamos la versión en concierto, con orquesta y soprano, en este caso Renée Fleming:


video de Onegin65

Y, por último, una curiosa y sugerente adaptación para voz, piano y cuarteto de cuerdas efectuada por Bengt Forsberg, habitual acompañante al piano de la genial mezzosoprano Anne Sofie Von Otter:


video de bendsito


LIED DER MARIETTA

Gluck, das mir verblieb,
Rück zu mir, mein treues Lieb.
Abend sinkt im Haag
Bist mir Licht und Tag.
Bange pochet Herz an Herz.
Hoffnung schwingt sich himmelwärts.
Wie wahr, ein traurig Lied.
Das Lied vom treuen Lieb,
Das sterben muß.
Ich kenne das Lied.
Ich hört es oft in jungen,
In Schöneren Tagen...
Es hat noch eine Strophe,
Weiß ich sie noch?
Naht auch Sorge trüb,
Rück zu mir, mein treues Lieb.
Neig dein blaß Gesicht,
Sterben trennt uns nicht.
Mußt du einmal von mir gehn,
Glaub, es gibt ein Auferstehn.

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LA CANCION DE MARIETTA

La alegría de antes
guarda el secreto de mi amor fiel.
La oscuridad apaga el día,
tú encenderás mi camino.
El miedo late en nuestros corazones
y la esperanza sube hacia el cielo.
Es en verdad una canción triste.
Es la canción de un verdadero amor
que pronto debe morir.
Conozco la canción.
La oí a menudo en mis días de juventud,
cuando era feliz...
Tiene otra estrofa.
¿Cómo era?
Los días jubilosos pueden huir,
pero tú, mi querido amor, quédate cerca de mí.
El tiempo pasará,
pero el verdadero amor se quedará.
Aunque nosotros tenemos que partir en el dolor,
en el más allá nos encontraremos de nuevo.
Traducción: María del Mar Huete 2003