viernes, 4 de diciembre de 2009

REYNALDO HAHN. La música de la Belle Époque


“Calle de París, día lluvioso” – Gustave Caillebotte – 1878 – The Art Institute of Chicago

Reynaldo Hahn (1874-1947) es otro de los grandes maestros de la mélodie, habiéndonos dejado algunas composiciones de estremecedora belleza, algunas de las cuales hace bastante tiempo que quería traer al blog.

Hahn nació en Venezuela, siendo el menor de doce hermanos, hijo de madre de origen vasco y padre alemán. Cuando contaba 3 años, la familia se trasladó a París, comenzando allí inmediatamente Reynaldo sus estudios de piano, destacando enseguida como niño prodigio. A los ocho años compuso ya sus primeras canciones y a los diez entraba en el Conservatorio de París, donde tuvo como profesores a compositores de la talla de Massenet, quien fue uno de sus principales valedores.

Fue un artista enormemente versátil. Además de su faceta de músico y pianista llegó a cantar como barítono (se dice que con una voz más que notable). Se sentaba al piano en las reuniones sociales a las que acudía en los salones burgueses del París de finales del XIX, y podía pasarse veladas enteras cantando de memoria canción tras canción, tanto suyas como ajenas (o sea, el clásico plasta de la guitarra de toda reunión que se precie, pero con piano y en plena belle époque).

Aquí podemos escuchar al propio Reynaldo tocando el piano y cantando “Aimons-nous”, una mélodie de Gounod sobre un poema de Jules Barbier:



Fue también director de orquesta, especializado en Mozart, consiguiendo su mayor éxito en este campo dirigiendo a la Orquesta de la Ópera de Viena en el “Don Giovanni” del Festival de Salzburgo de 1906, y trabajó como escritor y crítico musical en diversos medios como “Le Journal”, “Excelsior” o “Le Figaro”. Precisamente, sus crónicas sobre los ballets rusos llevaron a Sergei Diaghilev a invitarle a San Petersburgo, donde asistió al estreno de “La consagración de la Primavera”, de Igor Stravinsky, con coreografía de Nijinsky, con quien mantuvo posteriormente una relación de amistad.

Reynaldo Hahn finalizó su carrera profesional como director de la Ópera de Paris, cargo para el que fue nombrado tras regresar a la capital francesa al finalizar la II Guerra Mundial.

Pese a su importante producción musical, que abarca prácticamente todos los géneros, incluyendo ópera, operetas, ballet, comedias musicales y música para el cine, la figura de Reynaldo Hahn no ha trascendido a nuestros días con la importancia de otros contemporáneos suyos, siendo más conocido durante mucho tiempo por su condición de amante de Marcel Proust, que por su obra, de la cual se han hecho especialmente populares sus composiciones para voz y piano. Precisamente fue Proust quien dijo de la música de Hahn que “nunca después de Schumann la música tuvo trazas de una verdad tan humana, de una belleza tan absoluta, para pintar el dolor, la ternura, la serenidad ante la naturaleza".

Hoy traigo aquí algunos ejemplos que permitan apreciar la sensibilidad y exquisitez de sus trabajos.

En primer lugar vamos a escuchar una de sus más celebres composiciones, que fue también una de sus primeras obras, se trata de "Si mes vers avaient des ailes", una mélodie con texto de Victor Hugo, que fue compuesta por Hahn cuando contaba 13 años de edad y que dedicó a su hermana Marie. Vamos a escucharla en la voz de la mezzosoprano norteamericana Susan Graham, acompañada al piano por Roger Vignoles:


video de xavisuescun

Mes vers fuiraient, doux et frêles,
vers votre jardin si beau,
si mes vers avaient des ailes,
des ailes comme l'oiseau.

Ils voleraient, étincelles,
vers votre foyer qui rit,
si mes vers avaient des ailes,
des ailes comme l'esprit.

Près de vous, purs et fidèles,
ils accourraient, nuit et jour,
si mes vers avaient des ailes,
ses ailes comme l'amour!

Mis versos huirían dulces y frágiles,
sobre tu hermoso jardín,
si mis versos tuvieran alas,
alas como el pájaro.

Volarían, fulgurantes,
hacia tu alma que ríe,
si mis versos tuvieran alas,
alas como el espíritu.

Cerca de ti, puros y fieles,
acudirían, noche y día,
si mis versos tuvieran alas,
alas como el
amor.


A continuación podemos escuchar a la gran soprano alemana Lotte Lehmann, en una grabación de 1949, acompañada al piano por Paul Ulanowsky, interpretando “L’Énamourée”, compuesta en la primavera de 1891 sobre un poema de Théodore de Banville:


video de ceph77

Seguidamente escuchamos al tenor canadiense Pierre Boutet, cantando“Paysage", una obra compuesta por Hahn en 1892 sobre un poema de André Theuriet:


video de lesbonnesoreilles

Ahora es la contralto canadiense Marie Nicole Lemieux quien interpreta “L’heure exquise”, una preciosa mélodie, que pertenece al ciclo de 7 canciones titulado “Chansons grises”, basada en un poema de Paul Verlaine, de quien se cuenta que cuando oyó la canción se emocionó tanto que llegó a llorar:


video de operazaile

Para finalizar, escuchamos de nuevo a Susan Graham, acompañada de Roger Vignoles al piano, en la que posiblemente es la composición más conocida de Reynaldo Hahn, “A Chloris”, compuesta en 1916 sobre un poema de Téophile de Viau, con un acompañamiento de claros aires barrocos que se dice fue un particular homenaje a la música de J.S.Bach:


video de xavisuescun


S'il est vrai, Chloris, que tu m'aimes,
(mais j'entends que tu m'aimes bien,)
je ne crois pas que les rois mêmes
aient un bonheur pareil au mien.

Que la mort serait importune
de venir changer ma fortune
pour la félicité des cieux!

Tout ce qu'on dit de l'ambroisie
ne touche point ma fantaisie
au prix des grâces de tes yeux.


Si es verdad, Chloris, que me amas,
y he oído, que bien me quieres,
no creo que ni los propios reyes
posean una felicidad semejante a la mía.

La muerte sería inoportuna
si viniera a cambiar mi fortuna
por la felicidad de los cielos.

Todo cuanto dicen de la ambrosía
no impresiona a mi fantasía
ante la recompensa de tu mirada.

9 comentarios:

  1. De lo intensas que son, con cada una de estas mélodies tengo para un día entero.

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  2. Perfecto Maac, así ya tienes ocupación para el puente. Cada día una.

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  3. Volveré a entrar y a escuchar las preciosas canciones de Hahn que, por supuesto, tengo el placer de haber saboreado muchas veces.
    Un post, si me permites, similar a éste fue publicado en mi ARBRE DE FOC hace un par o tres de meses -me ha dado pereza mirarlo-y en él hablé de la figura de Hahn en "À la récherche...". Ilustré con una de mis canciones preferidas y que tu también nos invitas a escuchar: "A Chloris".
    Celebro esta coincidencia, Monsieur.

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  4. Muchísimas gracias por traernos estas joyas, que se escuchan con idéntico placer cada vez. A mi L'heure exquise me parece sencillamente maravillosa y la versión que has puesto, también. Un acierto, Atticus.

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  5. Sr. Finch, me ha gustado muchísimo este post. Por cierto, estoy leyendo un libro sobre la música de Proust y su relación con músicos de su época, entre ellos, claro, Reynaldo Hah

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  6. Ya me dirás qué libro es, Assai. Esperaba que fuera esta tarde viendo el estreno de La Scala, pero parece que al final no vamos a coincidir.

    Mª Teresa, "L'heure exquise" es una de esas piezas que por más que la escucho no me canso, me parece de una delicadeza extrema.

    Glòria, celebro la coincidencia. Yo no había leído tu post (pardon), si así hubiera sido seguro que el mío estaría más completo. Lo he hecho ahora y me permito recomendarlo. Aquí lo tenéis:
    http://arbredefoc.blogspot.com/2009/09/proust-hahn-notes.html

    Gracias a todos por vuestros comentarios en estos días de inmaculado puente.

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  7. Os recomiendo este disco: Songs from the Age of the Closet - Art Songs by Gay Composers

    http://www.amazon.com/Songs-Age-Closet-Art-Composers/dp/B00005LP0H/ref=sr_1_6?ie=UTF8&s=music&qid=1260316387&sr=1-6

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  8. Me ha encantado conocer a este compositor..aunque sea tarde...Gracias Atticus.

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    Respuestas
    1. Gracias a ti por visitar el blog y dejar tu comentario.

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