jueves, 30 de julio de 2009

FRANCIS POULENC. Tres canciones


L'Anniversaire - Marc Chagall (1915)

Hoy vuelvo a traer al blog tres canciones francesas, en esta ocasión del gran compositor parisino Francis Poulenc (1899-1963), quien, pese a desarrollar con éxito su actividad en todos los campos de la composición, en el de la “mélodie” es considerado uno de los maestros, sobre todo desde el fallecimiento de Gabriel Fauré (1845-1924), pese a que algunos de sus contemporáneos pensaban que era algo antiguo y carente de interés. El propio Poulenc manifestó: “Me gustaría saber por qué se considera este género pasado de moda. Por el contrario creo que mientras haya poetas podrán componerse canciones”.

La primera canción que quería traer es “Violon”, un tema perteneciente al ciclo de canciones “Fiançailles pour rire”, con textos de la poetisa Louise de Vilmorin. Podemos escucharla en la voz de la soprano Elly Ameling, acompañada al piano por Dalton Baldwyn:


video de AmelingElly

VIOLON (1939)
Couple amoureux accents meconnus
Le violon et son joueur me plaisent.
Ah! J’aime ces gémissements tendus
Sur la corde des malaises.-
Aux accords sur les cordes des pendus
À l’heure où les lois se taisent
Le coeur en forme de fraise
S’offre à l’amour comme un fruit inconnu.
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Pareja amorosa de acentos desconocidos
el violín y su violinista me cautivan.
¡Ah! Me gustan estos gemidos tensos
en la cuerda del malestar.
Con los acordes en las cuerdas de los ahorcados
a la hora donde las leyes se callan
el corazón en forma de fresa
se ofrece al amor como un fruto desconocido



De nuevo tenemos aquí a la holandesa Elly Ameling, en esta ocasión acompañada al piano por Rudolf Jansen, en una delicada interpretación de "C'est ainsi que tu es”. Se trata de la segunda canción de las tres que componen el ciclo denominado “Métamorphoses”, también sobre poemas de Louise de Vilmorin:


video de Schubert958

“C’EST AINSI QUE TU ES” (1943)
Ta chair, d’ âme mêlée,
Chevelure emmêlée,
Ton pied courant le temps,
Ton ombre qui s’étend
Et murmure à ma tempe.
Voilà, c’est ton portrait,
C’est ainsi que tu es,
Et je veux te l’écrire
Pour que la nuit venue,
Tu puisses croire et dire,
Que je t’ai bien connue
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ASÍ ES COMO TÚ ERES
Tu cuerpo, mezclado de alma,
enredada melena,
Tu pie recorre el tiempo,
Tu sombra que se extiende
y murmura en mis sienes.
Si, este es tu retrato,
así es como tú eres,
y yo quiero escribírtelo
porque la noche se acerca,
para que puedas creer y decir,
que te conozco. (Traducción: Assai)

Por último, podemos escuchar la popular “Les chemins de l’amour”, una preciosa melodía a ritmo de vals (valse chantée) compuesta sobre un poema del dramaturgo Jean Anouilh, en la voz de la francesa Veronique Gens acompañada al piano por Roger Vignoles:



LES CHEMINS DE L’AMOUR (1940)
Les chemins qui vont à la mer
ont gardé de notre passage
des fleurs effeuillées et l'écho sous les arbres
de nos deux rires clairs.
Hélas des jours de bonheur,
radieuses joies envolées,
je vais sans retrouver traces dans mon coeur.
Chemins de mon amour,
je vous cherche toujours.
Chemins perdus, vous n'êtes plus
et vos échos sont sourds.
Chemins du désespoir,
chemins du souvenir,
chemins du premier jour,
divins chemins d'amour.
Si je dois l'oublier un jour,
la vie effaçant toute chose,
je veux dans mon coeur qu'un souvenir repose
plus fort que l'autre amour.
Le souvenir du chemin
Où, tremblante et toute éperdue,
un jour j'ai senti sur moi brûler tes mains.
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Los caminos que van al mar
han guardado, de nuestro paso
flores deshojadas y el eco, bajo sus árboles,
de nuestra risa clara.
Lejanos días felices,
radiante alegría desvanecida.
Marcho sin encontrar su rastro en mi corazón.
Caminos de mi amor,
os busco todavía.
Caminos perdidos, ya no existís
y vuestros ecos han enmudecido.
Caminos de la desesperanza,
caminos del recuerdo,
caminos del primer día,
Divinos caminos de amor.
Si un día he de olvidarle,
pues al fin la vida todo lo borra,
quiero que en mi corazón un recuerdo permanezca
más fuerte que el otro amor.
El recuerdo del camino
donde, un día
trémula y del todo abandonada,
sentí sobre mí arder tus manos.

martes, 28 de julio de 2009

CLAUDE DEBUSSY. Tres canciones

Una buena opción para refrescar un caluroso día de verano puede ser disfrutar de tres preciosas canciones de Claude Debussy (1862-1918) en la voz de tres estupendas cantantes.

En primer lugar podemos escuchar "Fleur des blés", sobre un poema de André Girod, cantada por la soprano francesa Veronique Gens acompañada al piano por Roger Vignoles:



"Fleur des Blés"
Le long des blés que la brise
Fait onduler puis défrise
En un désordre coquet,
J'ai trouvé de bonne prise
De t'y cueillir un bouquet.
Mets-le vite à ton corsage,
Il est fait à ton image
En même temps que pour toi...
Ton petit doigt, je le gage,
T'a déjà soufflé pourquoi:
Ces épis dorés, c'est l'onde
De ta chevelure blonde
Toute d'or et de soleil;
Ce coquelicot qui fronde,
C'est ta bouche au sang vermeil.
Et ces bluets, beau mystère!
Points d'azur que rien n'altère,
Ces bluets ce sont tes yeux,
Si bleus qu'on dirait, sur terre,
Deux éclats tombés des cieux.


A continuación, podemos disfrutar de la bellísima "Nuit d'étoiles", con texto de Théodore de Banville, interpretada por Diana Damrau, acompañada del jovén arpista francés, solista de la Filarmónica de Viena, Xavier de Maestre:


video de Lilith89ibz

"Nuit d'Étoiles"
Nuit d'étoiles, sous tes voiles,
Sous ta brise et tes parfums,
Triste lyre qui soupire,
Je rêve aux amours défunts.
La sereine mélancolie
Vient écloreau fond de mon coeur,
Et j'entends l'âme de ma vie
Tressaillir dans le bois rêveur.
Je revois à notre fontaine
Tes regards bleus comme les cieux;
Cettes rose, c'est ton haleine,
Et ces étoiles sont tes yeux.


Por último, escuchamos a la soprano inglesa Maggie Teyte cantando en 1944 "Beau Soir", sobre un poema de Paul Bourget:



"Beau Soir"
Lorsque au soleil couchant les rivières sont roses,
Et qu'un tiède frisson court sur les champs de blé,
Un conseil d'être heureux semble sortir des choses
Et monter vers le coeur troublé.
Un conseil de goûter le charme d'être au monde,
Cependant qu'on est jeune et que le soir est beau,
Car nous nous en allons comme s'en va cette onde,
Elle à la mer, nous au tombeau.
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Cuando los ríos son de color rosa al sol poniente,
y un tibio escalofrío recorre los campos de trigo,
el consejo de ser feliz parece salir de las cosas
y subir hasta el corazón turbado.
Un consejo de gustar del encanto de estar en el mundo,
mientras que se es joven y la tarde es bella,
porque nos iremos como se va esta onda,
ella al mar, nosotros a la tumba.

miércoles, 22 de julio de 2009

GUSTAV MAHLER. Canciones de un camarada errante


Gustav Mahler compuso su ciclo de cuatro canciones “Lieder eines fahrenden Gesellen” (Canciones de un camarada errante) entre 1884 y 1885, en la ciudad alemana de Kassel, donde, a los 24 años, había asumido la dirección musical del Königliches Theater. Allí parece ser que se enamoró perdidamente de una soprano local, Johanna Richter, quien fue su inspiración en la composición de este ciclo.

En unas cartas dirigidas a su amigo Fritz Löhr durante estos años, Mahler le habla de sus sentimientos por esta joven, aunque se abstiene de mencionarla por su nombre, y le cuenta que las canciones están dedicadas a ella, “son –decía- como si un compañero errante, que ha tenido un infortunio, saliera a recorrer el mundo caminando”.

Mahler no hizo público que él mismo había sido el autor de los textos, ya que, según confesó años más tarde, se sentía un tanto ridículo debido a la sencillez e inocencia de los poemas.

Los “Lieder eines fahrenden Gesellen” no se estrenaron hasta 1896, sin embargo muchas de sus melodías fueron utilizadas en su revolucionaria Sinfonía Nº1, “Titán”, a la que Mahler no quería llamar Sinfonía, se dice que por respeto a Beethoven, sino "Symphonische Dichtung in zwei Teilen" (Poema Sinfónico en dos partes), la cual fue estrenada el 20 de noviembre de 1889 en Budapest.

Hoy quería traer al blog dos de estas canciones, la segunda y la cuarta del ciclo, que son precisamente las que más aportaron musicalmente a su primera Sinfonía.

En primer lugar, podemos escuchar a Dietrich Fischer-Dieskau en 1968, acompañado al piano por Leonard Bernstein, interpretando magníficamente "Ging heut morgen übers Feld" (Esta mañana caminé por el campo) cuyas notas podremos encontrar en el primer movimiento de la Sinfonía nº 1:



"Ging heut morgen übers Feld" (Esta mañana caminé por el campo)

Esta mañana caminé por el campo
cuando el rocío cubría cada brizna de hierba.
El alegre pinzón me dijo:
"¡Eh! ¿No te parece? ¡Buenos días! ¿No te parece?
¡Tú! ¿No te parece bello el mundo?
¡Pío! ¡Pío! ¡Bello y brillante!
¡Cuánto me gusta el mundo!
"También, las campanillas en el campo,
alegremente y de buen humor,
tocaron con campanas ¡ding, dong!
su saludo matutino:
"¿No es bello el mundo?
¡Mundo bello! ¡Ding, dong! ¡Bello!
¡Cuánto me gusta el mundo!
"Y después, bajo la luz del sol,
el mundo de repente comenzó a brillar.
¡Los sonidos y el color revivieron
bajo la luz del sol!
¡Flores y pájaros, pequeños y grandes!
¡Buenos días! ¿No es bello el mundo?
¡Eh! ¿No creéis que es bello el mundo?
"¿Ahora también comenzará mi felicidad?
¡No, no la felicidad que yo quiero
jamás podrá florecer!


Y a continuación, la última canción del ciclo: "Diezwei blauen Augen von mein Schatz" (Los ojos azules de mi tesoro), que se reproducirá en el tercer movimiento de la “Titán”. La podemos escuchar en la versión que nos dejaron, en 1990, el barítono americano Thomas Hampson y la Wienner Philharmoniker dirigida, otra vez, por Leonard Bernstein:


video de alissoncfr

"Diezwei blauen Augen von mein Schatz" (Los ojos azules de mi tesoro)

Los ojos azules de mi tesoro
me han llevado a otro mundo más grande.
¡Tuve que dejar
este entrañable lugar!
¡Oh, ojos azules! ¿Por qué tuvisteis que mirarme?
Salí a caminar en la noche tranquila
en lo profundo del monte oscuro.
Nadie vino a despedirme.
¡Adiós! ¡El amor y la tristeza son mi única compañía!
Ahí, junto al camino, hay un tilo.
¡Y ahí por vez primera encontré el descanso en el sueño
!Bajo el tilo que nevaba
sus flores sobre mí.
¡No supe cómo la vida continuaba,
y todo estaba bien otra vez!
¡Todo! ¡Todo, el amor y la tristeza
y el mundo y el sueño!