
La mezzosoprano wagneriana por excelencia, Waltraud Meier, acudió el viernes al Palau de la Música de Valencia en lo que, afortunadamente, se está convirtiendo ya en una habitual cita anual. En esta ocasión ofreció los Cuatro Últimos Lieder de Richard Strauss, acompañada por la Orquesta de Valencia dirigida por Yaron Traub.
Salió Meier al escenario, radiante, guapísima, imponiendo su presencia, y ya en los primeros compases de “Frühling” pudimos percatarnos de los rasgos que caracterizarían la actuación: extrema sensibilidad de la alemana, exquisitez absoluta en el canto y una expresividad vocal mayúscula. Lástima que esa sensibilidad se topase con el volumen a cascoporro impuesto a la Orquesta por Traub que dificultaba la escucha de la voz en la zona grave, especialmente en “Frühling” y “September”.
Salió Meier al escenario, radiante, guapísima, imponiendo su presencia, y ya en los primeros compases de “Frühling” pudimos percatarnos de los rasgos que caracterizarían la actuación: extrema sensibilidad de la alemana, exquisitez absoluta en el canto y una expresividad vocal mayúscula. Lástima que esa sensibilidad se topase con el volumen a cascoporro impuesto a la Orquesta por Traub que dificultaba la escucha de la voz en la zona grave, especialmente en “Frühling” y “September”.
En “Beim Schlafengehen”, Meier optó por aumentar la potencia de emisión sin que el intimismo

En “Im Abendrot”, con la sala plenamente rendida a su cálido y envolvente timbre, Meier volvió a hacer gala de toda su delicadeza en otra exhibición de canto magistral, finalizando con ese “tod” (muerte) en apenas un susurro, casi una exhalación del último aliento.
La tremenda y merecida ovación recibida por la alemana fue premiada con otro Lieder de Richard Strauss, “Morgen”, en un bis sensacional que posiblemente fuera lo mejor de la velada.
Aquí podemos escuchar "Morgen" interpretada por Elizabeth Schwarzkopf:
Pero qué bien escribes, siempre es un placer leerte. Si llegas a privarnos de tu crónica... para matarte. Gracias.
ResponderEliminarQué gracia lo de la ejecución "a la Voulgaridou", la griega se ha convertido ya en el paradigma de la música sin gracia. Ay, qué lástima que los conciertos más apetecibles sean siempre en fechas en las que no puedo asistir. Me habría encantado poder volver a escuchar a la Meier.
ResponderEliminarQue bonito si senor y que senora!!! Aparte de ser una cantante maravillosa ( una de las pocas mujeres con voz q admiro ;-) ) se ve que tambien es una persona muy agradable! Suerte la vuestra y que vuelva mucho por esos lares para que podais seguir disfrutando:)
ResponderEliminarGracias a ti, Maac, maestro.
ResponderEliminarHariclea, que gusto leerte por aquí. Sí, la Meier estuvo fantástica arriba del escenario y fuera de él, y parece que de momento, al menos el año que viene, vuelve por aquí.
Esperemos, Titus, que lo haga en mejores fechas y puedas venir. ¿Vienes por aquí el 30?
Pero bueno!!!! qué suerte!!!!! os atendió!!! Tiene fama de salir haciendo fú como el gato después de sus actuaciones...
ResponderEliminarMe alegra que disfrutaras. Yo sólo la he visto en recital una vez, en el ciclo de lied de la Zarzuela,con piano, y la verdad es que me gustó pero ni de lejos tanto como en las óperas, con una buena y frondosa orquesta acompañándola.
En cualquier caso es una diosa wagneriana, y estoy deseando volver a verla (¿en la Walkiria vuestra está? ya no me acuerdo)
Un besazo Atticus :-)
Pues sí, Papagena, la Meier se esperó toda una 9ª de Bruckner a que le diéramos la vara.
ResponderEliminarLamentablemente no será Sieglinde el 24, pero Eva-Maria Westbroek es de lo mejorcito que hay hoy.
Me alegra leerte de nuevo